sábado, 25 de febrero de 2012

INJERTO - RECHAZO





67 comentarios:

  1. ISRAEL GIL 83801 La práctica de los trasplantes en clínica humana se ha extendido considerablemente en los últimos años al llegar a convertirse en el tratamiento de elección en el fracaso renal, hepático o cardiaco. Igualmente, el trasplante de médula ósea representa, hoy en día, la terapia mas adecuada para determinadas inmunodeficiencias y síndromes linfoproliferativos, especialmente leucemias. En ambas situaciones se trata de alotrasplantes en los que donante y receptor son en la mayoría de los casos individuos genéticamente distintos. Precisamente estas diferencias genéticas son las responsables de que el receptor ponga en marcha una respuesta inmunitaria de rechazo dirigida contra las estructuras extrañas presentes en las células del injerto que, en la clínica, tratamos de evitar mediante el uso de diversas sustancias inmunosupresoras


    Dependiendo de la velocidad con la que se produzca, se distinguen 4 tipos de rechazo:

    El rechazo hiperagudo, que se produce sólo horas o incluso minutos después de realizado el injerto, y el rechazo acelerado que se manifiesta durante los primeros días postrasplante se producen, en la mayoría de los casos, por la presencia de anticuerpos preexistentes en el suero del receptor frente a las moléculas HLA del donante. El rechazo agudo, es aquel que se produce en el primer mes postrasplante. No se conoce el mecanismo exacto por el que se produce un rechazo agudo, pero los hallazgos histológicos y la respuesta a la terapia inmunosupresora indican que en él intervienen tanto la inmunidad específica (humoral y celular) como otros mecanismos no específicos (respuesta inflamatoria con estimulación de polimorfonucleares, plaquetas y macrófagos, etc.). Por último, el rechazo crónico, se produce meses o años después del trasplante y su etiología no se conoce con exactitud.

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  3. Carmen E. Rivera 2011-0496
    El injerto es un trasplante de un tejido o de un órgano a otra parte del organismo o a otro individuo, para reparar una pérdida de sustancia, la funcionalidad, mejorar las condiciones del área lesionada o con finalidad estética. Cuando el injerto proviene de otro tejido u órgano del mismo organismo se denomina autoinjerto, ejemplo los transplantes de piel,mientras que si proviene de un gemelo idéntico se habla de un isoinjerto, y de un aloingerto si el donante es otro individuo de la misma especie. Se reserva el nombre de xenoinjertos para los casos en que el donante es un miembro de otra especie distinta.
    Los linfocitos T desempeñan un papel decisivo en el rechazo, los organismos superiores que carecen de células T, no pueden rechazar los transplantes. Las linfocinas: las TCD4 colaboradoras, al activarse, producen las citosinas requeridas como factores de crecimiento y diferenciación de otras células que intervienen en el rechazo. Las linfocinas mas importantes en el rechazo celular son: IL-2, que es necesaria para la activación de las TCD8 citotoxicas. IFN gamma y TNF beta (Linfotoxina), que activan a los macrófagos. Las linfocinas también son necesarias para la activación de las células B, que forman los anticuerpos antiinjertos.
    La deleción clonal es un mecanismo responsable tanto por la tolerancia central como periférica de los linfocitos T. El mecanismo responsable por ésta es la apoptosis inducida por la estimulación antigénica de los timocitos o de los linfocitos T autorreactivos en la periferia17.

    En este último caso intervienen los receptores asociados a la muerte celular relacionados con el gen fas y con el receptor del factor de necrosis tumoral (FNT).La anergia clonal ocurre frecuentemente en los tejidos periféricos y consiste en la incapacidad de respuesta por parte de un linfocito una vez este ha sido estimulado por su antígeno específico18. Este linfocito es activado por el antígeno de una manera inadecuada o en ausencia de señales co-estimulatorias y entra en un estado refractario del cual sólo sale después de un periodo de tiempo prudente y de una estimulación y co-estimulación adecuadas.

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  4. Un injerto es un procedimiento quirúrgico donde se trasladar tejido de una parte del cuerpo a otra, o de una persona a otra, sin llevar su propio riego sanguíneo con el,lo que crece una nueva irrigación sanguínea en la zona donde se coloca.. En algunas ocasiones un injerto puede ser un dispositivo creado artificialmente.
    Hay tres tipos principales de injertos:
    1. Injertos de grosor dividido: extracción de la capa más externa de la piel (epidermis) y parte de la capa intermedia (dermis). Este tipo de injerto permite que el lugar de la fuente sane más rápido. Sin embargo, el injerto es más frágil y puede tener una pigmentación anormal. Este tipo de injerto de piel es el que se usa con más frecuencia.
    2. Injerto de grosor completo: extracción y transferencia de la totalidad de una porción de piel. Aunque este injerto requiere de sutura para la curación de la zona fuente, el resultado final, por lo general, es mejor. Los injertos de grosor completo usualmente se recomiendan para áreas de la piel donde la apariencia es importante, como el rostro. Sin embargo, estos injertos sólo se pueden hacer en áreas del cuerpo que tienen vascularización significativa (vasos sanguíneos), así que su uso es un poco limitado.
    3. Injerto compuesto: una combinación de piel y grasa, piel y cartílago o dermis y grasa, que se aplica en zonas que requieren tridimensionalidad, como la nariz.
    La respuesta al rechazo es iniciada esencialmente por las células dendríticas del órgano trasplantado bien “in situ” o tras su paso al torrente sanguíneo, llegando a los ganglios linfáticos del receptor . Los linfocitos Th (que secretan mayoritariamente IL-2 e IFNγ, IL-4, IL-5, IL-6 e IL-10) se activan, así como los linfocitos B (que producen Ig) y los linfocitos Tc (CTL). Estos diferentes tipos celulares pueden migrar hacia el órgano trasplantado y producir lesiones en el mismo que generalmente comienzan por las células endoteliales, que serían las inicialmente expresadas. Tanto las células dendríticas como endoteliales vasculares de los injertos alogénicos, a su vez, también inducen proliferación de las células T del individuo receptor. La célula proliferativa principal es la célula T CD4, que reconoce a los aloantígenos de clase II, de forma directa en las células del donante o los péptidos aloantigénicos que exhiben las células presentadoras de antígenos propios. Esta población amplificada de células Th parece desempeñar una función central en la inducción de los diversos mecanismos efectores del rechazo de los aloinjertos.

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  5. JAVIER DE LA TORRE 69412

    Un trasplante o injerto es la transferencia de células vivas, órganos o tejidos de una parte del organismo a otra o de un individuo a otro. Según la relación existente entre donante y receptor, existen diferentes tipos de trasplante. Así, se denomina autotrasplante aquel injerto en el que donante y receptor son el mismo individuo, como ocurre, por ejemplo, en trasplantes de piel; trasplante singénico es aquel que se realiza entre dos individuos que son genéticamente idénticos (gemelos univitelinos o animales de experimentación seleccionados); alotrasplante es el que se realiza entre dos individuos diferentes pertenecientes a la misma especie y xenotrasplante, el efectuado entre dos individuos de especies distintas

    Dependiendo de la velocidad con la que se produzca, se distinguen 4 tipos de rechazo:
    El rechazo hiperagudo, que se produce sólo horas o incluso minutos después de realizado el injerto, y el rechazo acelerado que se manifiesta durante los primeros días postrasplante se producen, en la mayoría de los casos, por la presencia de anticuerpos preexistentes en el suero del receptor frente a las moléculas HLA del donante. El rechazo agudo, es aquel que se produce en el primer mes postrasplante. No se conoce el mecanismo exacto por el que se produce un rechazo agudo, pero los hallazgos histológicos y la respuesta a la terapia inmunosupresora indican que en él intervienen tanto la inmunidad específica (humoral y celular) como otros mecanismos no específicos (respuesta inflamatoria con estimulación de polimorfonucleares, plaquetas y macrófagos, etc.). Por último, el rechazo crónico, se produce meses o años después del trasplante y su etiología no se conoce con exactitud.
    Debemos aclarar que este esquema es sobre todo válido en el caso del trasplante renal, que al ser el mas extendido, sirve de modelo general para el resto de los injertos.

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    3. ALEJANDRA FIGUEROA 88099
      Trasplante o injerto en medicina es un tratamiento médico complejo que consiste en trasladar órganos, tejidos o células de una persona a otra. El órgano trasplantado reemplaza y asume la función del órgano dañado del receptor, salvándole la vida o mejorando la calidad de vida. Una variedad de órganos macizos y tejidos pueden ser trasplantados, incluyendo riñones, pulmones, corazones, y precursores hematopoyéticos. Hay algunos riesgos asociados con este procedimiento que dependen del tipo del trasplante, que frecuentemente incluyen infección y rechazo del injerto.
      Tipos de injertos
      En función de la relación existente entre donante y receptor, se distinguen los siguientes tipos de trasplantes:
      Autotrasplante, autoinjerto o trasplante autólogo
      El donante y el receptor son el mismo individuo. entonces no existe ningún problema con la incompatibilidad, porque el injerto y el receptor son genéricamente idénticos. Ejemplos de este tipo incluyen trasplantes de piel (de un lugar corporal a otro) y trasplantes de médula ósea autólogos.
      Isotrasplante o trasplante singénico
      El donante y el receptor son individuos distintos pero genéticamente idénticos, como gemelos univitelinos. Casi no hay riesgo de rechazo.
      Alotrasplante u homotrasplante
      El donante y el receptor son genéticamente distintos y de la misma especie. Este es el tipo de trasplante más común de células, tejidos y órganos entre humanos. Para evitar el rechazo generalmente se necesita tener en cuenta la inmunocompatibilidad entre donante y receptor. En la mayoría de casos es necesario seguir tomando fármacos inmunosupresivos por la vida del injerto.
      Xenotrasplante, heterotrasplante, o trasplante xenogénico
      El donante y el receptor son individuos de diferentes especies. Por ejemplo, los reemplazos valvulares pueden usar válvulas bovinas o porcinas.

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    4. ALEJANDRA FIGUEROA 88099
      Tipos de rechazo
      Uno de los principales problemas que presentan los trasplantes es el rechazo del órgano o tejido trasplantado. El rechazo puede ocurrir en dos direcciones. Por un lado, el paciente puede rechazar el injerto, pero también se puede desarrollar una respuesta inmunitaria del injerto contra el receptor. Este último tipo de rechazo se conoce como enfermedad injerto-contra-huésped (graft-versus-host disease) y consiste en la respuesta inmune por parte de las células inmunocompetentes del injerto contra el receptor en un trasplante de precursores hematopoyéticos.
      Según la velocidad con la que se produzca, se distinguen cuatro tipos de rechazo:
      Rechazo hiperagudo
      El rechazo hiperagudo se produce dentro de 48 horas tras el trasplante de un tejido u órgano macizo, y puede ocurrir unos pocos minutos después de la revascularización del injerto.Resulta de las acciones de anticuerpos preformados específicos de antígenos que están presente en el injerto. Estos anticuerpos se unen al endotelio del órgano, activando la cascada de coagulación y el sistema de complemento. Los vasos sanguíneos del injerto se ocluyen, produciendo hemorragia y la muerte del injerto.
      Rechazo acelerado
      El rechazo acelerado es una complicación rara que se manifiesta durante los primeros días tras el trasplante. Se piensa que es causado por el desarrollo rápido de anticuerpos que atacan el injerto, resultando en oclusiones vasculares en el injerto.
      Rechazo agudo
      Este tipo de rechazo se inicia dentro de unos meses después del trasplante, y se caracteriza por un infiltrado intersticial por linfocitos, granulocitos, macrófagos, y/o monocitos. A veces se puede ver evidencia de fibrosis, necrosis e inflamación. El diagnóstico se hace con biopsias y varias pruebas de función del órgano, incluyendo estudios ecográficos. En muchos casos, terapia inmunosupresora intensiva con fármacos tales como ciclosporina y tacrolimus puede resolver el problema, pero a veces no se puede salvar el injerto. Además, el rechazo agudo puede ser un factor en el desarrollo del rechazo crónico.8 6 El rechazo agudo es mediado por linfocitos T aloreactivos que reconocen antígenos del injerto. Algunos linfocitos T (los CD8+) pueden matar directamente las células del órgano, estimulados por las células presentadoras de antígeno y los linfocitos T CD4+ activados. Los linfocitos T CD4+ también pueden reclutar y activar macrófagos, linfocitos B, y otros efectores inmunitarios.
      Rechazo crónico
      El rechazo crónico puede continuar por meses o años después del trasplante, y contribuye a la pérdida paulatina de la función del órgano. La respuesta inmunitaria puede ser tanto humoral como celular, frecuentemente involucrando la producción de anticuerpos aloreactivos. Cambios histológicos incluyen la fibrosis, alteraciones en los vasos sanguíneos, y signos de inflamación. Generalmente no responde bien a tratamiento con inmunosupresores, y en muchos casos el injerto se va a morir finalmente. El rechazo crónico a menudo existe en conjunto con otros factores que amenazan la salud del órgano, incluyendo infección con virus, el síndrome isquemia-reperfusión, toxicidad crónica de los inmunosupresores.

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  7. ALEJANDRA FIGUEROA 88099
    Compatibilidad
    A fin de minimizar el efecto de rechazo, en los trasplantes se tiene en cuenta la compatibilidad entre donante y receptor. Las moléculas expresadas en las superficies de las células pueden ser reconocidas por el sistema inmune. Muchos de estos antígenos existen en variantes múltiples dentro de la población, y cada persona tiene su propia colección de estructuras químicas en sus células que su sistema inmune tiene que tolerar. Es prácticamente imposible que dos personas no genéticamente idénticas compartan todos los genes que producen moléculas antigénicos, así que un órgano o tejido de un trasplante no singénico ni autólogo va a contener antígenos distintos a los del receptor. El sistema inmune reconocen las células del injerto que muestran estas moléculas extrañas como invasoras, y ataca el órgano trasplantado en un proceso llamado rechazo, para reducir el riesgo y la severidad del rechazo, se busca un donante que comparta con el receptor la mayor cantidad de antígenos que pueden generar una respuesta inmune particularmente fuerte, como el complejo mayor de histocompatibilidad (también llamado sistema HLA en humanos) y las glicoproteínas que determinan el grupo sanguíneo.
    Además de hacer pruebas genéticas para determinar el tipo HLA, se debe comprobar que el suero del receptor no tiene anticuerpos preformados que reaccionan con las células del donante y pueden causar rechazo hiperagudo.3 En algunos casos una persona puede recibir un órgano a pesar de la presencia de anticuerpos aloreactivos, eliminándolos con plasmaféresis, inmunosupresores, e/o inmunoglobulina intravenosa.4
    Posteriormente al trasplante alogénico la persona receptora debe recibir fármacos inmunosupresores,5 para evitar que el órgano sea reconocido como extraño y se produzca un rechazo.
    En muchos casos, si no se encuentra el órgano compatible, se trasplanta el que haya pues es preferible que el receptor rechace el órgano a que se muera.

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  8. michelle m cordero rodriguez 2011-0288

    El injerto es un trasplante de un tejido o de un órgano a otra parte del organismo o a otro individuo, para reparar una pérdida de sustancia, la funcionalidad, mejorar las condiciones del área lesionada o con finalidad estética. Cuando el injerto proviene de otro tejido u órgano del mismo organismo se denomina autoinjerto, ejemplo los transplantes de piel,mientras que si proviene de un gemelo idéntico se habla de un isoinjerto, y de un aloingerto si el donante es otro individuo de la misma especie. Se reserva el nombre de xenoinjertos para los casos en que el donante es un miembro de otra especie distinta.

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    1. La cirugía probablemente se llevará a cabo mientras usted esté bajo anestesia general (estará inconsciente y no sentirá dolor).

      Se toma piel sana de un lugar en el cuerpo, llamado el sitio donante. A la mayoría de las personas que se someten a un injerto de piel les practican un injerto de piel de grosor parcial, en el cual se toma piel de las dos capas cutáneas superiores del sitio donante (epidermis) y de la capa por debajo de la epidermis (dermis).

      El sitio donante puede ser cualquier área del cuerpo. La mayoría de las veces es un área que se pueda ocultar con las ropas como los glúteos o la parte interior del muslo.

      El injerto se extiende con cuidado en el área descubierta a donde se va a trasplantar y se sostiene en su lugar, ya sea presionando suavemente con un vendaje grueso que lo cubra o por medio de grapas o unos cuantos pequeños puntos de sutura. El área donante se cubre con un vendaje estéril por 3 a 5 días.

      Las personas con una pérdida de tejido más profundo pueden necesitar un injerto de piel de grosor total, en el cual se toma el grueso completo de la piel del sitio donante y no sólo las dos capas superiores.

      Un injerto de piel de grosor total es un procedimiento más complicado. El colgajo de piel del sitio donante abarca los músculos y el riego sanguíneo que se trasplantan al área del injerto. Los sitios donantes comunes para estos injertos incluyen la pared torácica, la espalda o la pared abdominal.

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    2. michelle m cordero 2011-0288
      Trasplante o injerto en medicina es un tratamiento médico complejo que consiste en trasladar órganos, tejidos o células de una persona a otra. El órgano trasplantado reemplaza y asume la función del órgano dañado del receptor, salvándole la vida o mejorando la calidad de vida. Una variedad de órganos macizos y tejidos pueden ser trasplantados, incluyendo riñones, pulmones, corazones, y precursores hematopoyéticos. Hay algunos riesgos asociados con este procedimiento que dependen del tipo del trasplante, que frecuentemente incluyen infección y rechazo del injerto.

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  9. Joan Marie Rodríguez 2011-0209

    Diapositiva #1
    Un injerto se define como un segmento de tejido (único o combinación de varios) que ha sido privado totalmente de su aporte sanguíneo y del punto de unión a la zona donante antes de ser transferido a la zona receptora.

    Según los agentes dadores y receptores:
    - Autoinjerto (proviene del mismo individuo)
    - Isoinjerto (proviene de individuos genéticamente idénticos)
    - Aloinjerto u homoinjerto (proviene de individuos de la misma especie)
    - Xenoinjerto o heteroinjerto (proviene de individuos de distinta especie)

    Según su composición:
    - Simples: constituidos por un tejido único (piel, mucosa, dermis, grasa,
    fascia, nervios, vasos sanguíneos, hueso, cartílago, tendón).
    - Compuestos: constituidos por más de un tejido.

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    1. Joan Marie Rodríguez 2011-0209

      Diapositiva #2
      Los transplantes pueden presentar el problema de rechazo del órgano o tejido trasplantado. El rechazo puede ocurrir en dos direcciones. Por un lado, el paciente puede rechazar el injerto, pero también se puede desarrollar una respuesta inmunitaria del injerto contra el receptor. Este último tipo de rechazo se conoce como enfermedad injerto-contra-huésped (graft-versus-host disease) y consiste en la respuesta inmune por parte de las células inmunocompetentes del injerto contra el receptor en un trasplante de precursores hematopoyéticos.

      Según la velocidad con la que se produzca, se distinguen cuatro tipos de rechazo:
      1. Rechazo hiperagudo- este se produce dentro de 48 horas tras el trasplante de un tejido u órgano macizo, y puede ocurrir unos pocos minutos después de la revascularización del injerto.Resulta de las acciones de anticuerpos preformados específicos de antígenos que están presente en el injerto.
      2. Rechazo acelerado- es una complicación rara que se manifiesta durante los primeros días tras el trasplante. Se piensa que es causado por el desarrollo rápido de anticuerpos que atacan el injerto, resultando en oclusiones vasculares en el injerto.
      3. Rechazo agudo- este se inicia dentro de unos meses después del trasplante, y se caracteriza por un infiltrado intersticial por linfocitos, granulocitos, macrófagos, y monocitos. A veces se puede ver evidencia de fibrosis, necrosis e inflamación. El diagnóstico se hace con biopsias y varias pruebas de función del órgano, incluyendo estudios ecográficos.
      4. Rechazo crónico- este puede continuar por meses o años después del trasplante, y contribuye a la pérdida paulatina de la función del órgano. La respuesta inmunitaria puede ser tanto humoral como celular, frecuentemente involucrando la producción de anticuerpos aloreactivos. Cambios histológicos incluyen la fibrosis, alteraciones en los vasos sanguíneos, y signos de inflamación. Generalmente no responde bien a tratamiento con inmunosupresores, y en muchos casos el injerto se va a morir finalmente.

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    3. Joan Marie Rodríguez 2011-0209

      Diapositiva #3 y #4
      Una vez realizado un trasplante es necesario resolver los problemas inmunológicos que obstaculizan la aceptación del injerto a corto, medio y largo plazo. Como es sabido entorno a los 10-15 años muchos trasplantes son rechazados o el individuo muere por infecciones o diversos tipos de cáncer.

      El desarrollo de una respuesta eficaz por parte de los linfocitos T requiere que su TCR reconozca al complejo HLA+péptido sobre la APC. Pero la señal mediada por el TCR por sí sola no es suficiente para desencadenar una respuesta adecuada, es preciso que el linfocito reciba otras señales generadas por las moléculas accesorias, tales como el CD28. Sólo la simultaneidad de ambas señales, TCR y moléculas accesorias activa en los linfocitos T los genes que codifican los factores de crecimiento adecuados, cuyo principal representante es la IL-2.

      -Molécula CD28 y sus ligandos. La señal CD28 es necesaria para la activación de los linfocitos T y su ausencia determina que éste se vuelva anérgico. Los ligandos con capacidad de activar la vía CD28 son CD80 y CD86, el CD80 está constitutivamente expresado en las células dendríticas.

      -Molécula CD40 y CD40L. La expresión de CD80 y CD86 es variable y puede incrementarse gracias a la señal proporcionada por la interacción de CD40 y CD40L. Datos más recientes apuntan que la señal CD40-CD40L es fundamental en la generación de células citotóxicas (CTL).

      -Moléculas CD4 y CD8. También son necesarias otras señales como las procedentes de las moléculas CD4 y CD8. Estas moléculas son correceptores que interaccionan con zonas no polimórficas de HLA-II y HLA-I, respectivamente. Esta interacción estabiliza la unión intercelular.

      -Moléculas LFA-1. Además de las moléculas arriba indicadas, otras moléculas, tales como el LFA-1, también conocido como CD11a pueden intervenir por formar parte de las moléculas que definen la sinapsis entre las células presentadoras de antígeno y los linfocitos CD4+ y CD8+.

      -Citocinas y sus receptores. También en el proceso de activación y proliferación óptima de linfocitos T intervienen ciertas citocinas a través de sus receptores. Una de las mas importantes es la IL-2. Esta citocina paradójicamente, puede actuar como factor activante o como factor tolerogénico en trasplantes. Esto es, la IL-2 es considerada como un “factor de crecimiento” del linfocito T, pero también un “factor de muerte”. La importancia de este hecho abre la posibilidad de que los nuevos inmunosupresores, tales como sirolimus y micofenolato de mofetilo que actúan después de que se halla producido la activación de la célula T y secreción de IL-2, puedan tener resultados a largo plazo mejores que la ciclosporina o el tacrolimus que actúan antes en el ciclo celular. Otras citocinas importantes en el rechazo son la IL-15 y la IL-10, cuyas funciones se asocian con activación del rechazo o de los fenómenos de tolerancia respectivamente.

      -HLA-G. Otras moléculas que pueden intervenir en el fenómeno tolerogénico son las moléculas HLA de Tipo 1 no clásicas como HLA-G. Esta molécula puede expresarse como isoforma soluble o de membrana. Originariamente la función tolerogénica de estas moléculas fue descubierta bloqueando la respuesta inmune de la madre frente al feto. Estas moléculas fueron encontradas en el trofoblasto de la placenta, y se les atribuyó una función inhibidora de la respuesta inmune de la madre, fenómeno que ha sido confirmado después, tanto en experimentos in vitro como in vivo.

      -Células T reguladoras. Estas células poseen el fenotipo de CD4+CD25+ y poseen la capacidad de producir citoquinas anti-inflamatorias como IL-10 y TGF-beta. Muchos estudios han establecido la capacidad de las células reguladoras para prevenir el rechazo así como un aumento en número de éstas en individuos trasplantados que no presentaron signos de rechazo, a pesar de su carácter supresor las células T reguladoras no llegan a bloquear el sistema inmune ya que en la respuesta alogénica existe un predominio de las células alorreactivas con capacidad destructiva.

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  10. Anthony Agosto Diaz
    2012-0283
    Slide #1 Injertos

    autoinjerto es la intervención quirúrgica en la que el receptor y el donante son el mismo individuo, es decir que el injerto se extrae y se implanta en el mismo sujeto. La gran ventaja de este tipo de trasplante es que no hay rechazo por lo cual, obviado el problema inmunológico, el reto de este tipo de trasplantes es la técnica quirurgica.
    Un injerto médico es un procedimiento quirúrgico para trasladar tejido de una parte del cuerpo a otra, o de una persona a otra, sin llevar su propio riego sanguíneo con el. En lugar de eso, crece una nueva irrigación sanguínea en la zona donde se coloca.
    El aloinjerto óseo, como el hueso autógeno, se deriva de los seres humanos, la diferencia es que el injerto se obtiene de una persona que no sea el que recibido el injerto. El aloinjerto óseo se toma de cadáveres que han donado sus huesos, de manera que pueda ser utilizado para ayudar a vivir a otras personas que lo están necesitando, sino que normalmente se obtienen de un banco de huesos.
    Xenoinjerto tiene su origen en una especie distinta de humanos, como la bovina. Los xenoinjertos en general sólo se distribuyen como una matriz calcificada. En enero de 2010 un grupo de científicos italianos anunció un gran avance en el uso de la madera como sustituto óseo, aunque esta técnica no se espera que sea utilizado para los seres humanos hasta inicios de 2015.

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  11. Anthony Agosto Diaz
    2012-0283
    Slide #2 Rechazos

    Uno de los principales problemas que presentan los trasplantes es el rechazo del órgano o tejido trasplantado. El rechazo puede ocurrir en dos direcciones. Por un lado, el paciente puede rechazar el injerto, pero también se puede desarrollar una respuesta inmunitaria del injerto contra el receptor. Este último tipo de rechazo se conoce como enfermedad injerto-contra-huésped (graft-versus-host disease) y consiste en la respuesta inmune por parte de las células inmunocompetentes del injerto contra el receptor en un trasplante de precursores hematopoyéticos.
    Este tipo de rechazo se inicia dentro de unos meses después del trasplante, y se caracteriza por un infiltrado intersticial porlinfocitos, granulocitos, macrófagos, y/o monocitos.
    A veces se puede ver evidencia de fibrosis, necrosis e inflamación.El diagnóstico se hace con biopsias y varias pruebas de función del órgano, incluyendo estudios ecográficos. En muchos casos, terapia inmunosupresora intensiva con fármacos tales como ciclosporina y tacrolimus puede resolver el problema, pero a veces no se puede salvar el injerto. Además, el rechazo agudo puede ser un factor en el desarrollo del rechazo crónico.
    El rechazo agudo es mediado por linfocitos T aloreactivos que reconocen antígenos del injerto. Algunos linfocitos T (los CD8+) pueden matar directamente las células del órgano, estimulados por las células presentadoras de antígeno y loslinfocitos T CD4+ activados. Los linfocitos T CD4+ también pueden reclutar y activar macrófagos, linfocitos B, y otros efectores inmunitarios.
    El rechazo acelerado es una complicación rara que se manifiesta durante los primeros días tras el trasplante. Se piensa que es causado por el desarrollo rápido de anticuerpos que atacan el injerto, resultando en oclusiones vasculares en el injerto.

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  12. Anthony Agosto Diaz
    2012-0283
    Slide #3 Rechazos y tolerancia

    La tolerancia inmune es el proceso por el cual el cuerpo no lanza de manera natural un ataque del sistema inmunitario en sus propios tejidos. Las terapias de tolerancia inmune buscan reajustar el sistema inmunitario de modo que el cuerpo para de atacar erróneamente sus propios organos o células en una enfermedad autoinmune o acepta tejido exterior en trasplante de organos.3 Un breve tratamiento debe entonces reducir o eliminar la necesidad de inmunosupresión de por vida y las posibilidades de efectos secundarios, en el caso de los trasplantes, o mantener la propia función del cuerpo, al menos en parte, en casos de diabetes tipo 1 u otros desórdenes autoinmunes.
    Uno de los principales problemas que presentan los trasplantes es el rechazo del órgano o tejido trasplantado. El rechazo puede ocurrir en dos direcciones. Por un lado, el paciente puede rechazar el injerto, pero también se puede desarrollar una respuesta inmunitaria del injerto contra el receptor. Este último tipo de rechazo se conoce como enfermedad injerto-contra-huésped (graft-versus-host disease) y consiste en la respuesta inmune por parte de las células inmunocompetentes del injerto contra el receptor en un trasplante de precursores hematopoyéticos.
    Según la velocidad con la que se produzca, se distinguen cuatro tipos de rechazo:
    Rechazo hiperagudo
    El rechazo hiperagudo se produce dentro de 48 horas tras el trasplante de un tejido u órgano macizo, y puede ocurrir unos pocos minutos después de la revascularización del injerto Resulta de las acciones de anticuerpos preformados específicos de antígenos que están presente en el injerto.Estos anticuerpos se unen al endotelio del órgano, activando la cascada de coagulación y el sistema de complemento. Los vasos sanguíneos del injerto se ocluyen, produciendo hemorragia y la muerte del injerto
    Rechazo acelerado
    El rechazo acelerado es una complicación rara que se manifiesta durante los primeros días tras el trasplante. Se piensa que es causado por el desarrollo rápido de anticuerpos que atacan el injerto, resultando en oclusiones vasculares en el injerto.
    Rechazo agudo
    Este tipo de rechazo se inicia dentro de unos meses después del trasplante, y se caracteriza por un infiltrado intersticial porlinfocitos, granulocitos, macrófagos, y/o monocitos. A veces se puede ver evidencia de fibrosis, necrosis e inflamación.El diagnóstico se hace con biopsias y varias pruebas de función del órgano, incluyendo estudios ecográficos.


    Rechazo crónico
    El rechazo crónico puede continuar por meses o años después del trasplante, y contribuye a la pérdida paulatina de la función del órgano. La respuesta inmunitaria puede ser tanto humoral como celular, frecuentemente involucrando la producción de anticuerpos aloreactivos.

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  13. Anthony Agosto Diaz
    2012-0283
    Slide #4 Vias para la tolerancia inmunologica

    Las células dendríticas también promueven la tolerancia inmunitaria que impide que el cuerpo se ataque a sí mismo. El primer tipo de tolerancia es la tolerancia central: cuando los linfocitos T abandonan el timo por primera vez, las células dendríticas destruyen los linfocitos T portadores de antígenos que podrían hacer que el sistema inmunitario se dañara a sí mismo (esto es, que confundiera lo propio con lo ajeno). El segundo tipo de tolerancia inmunitaria es la tolerancia periférica. Algunos linfocitos T portadores de antígenos que hacen que ataquen moléculas propias esquivan el primer proceso de tolerancia, algunos linfocitos T desarrollan antígenos que atacan a lo propio más adelante, y algunos antígenos que atacan a lo propio no se encuentran al timo; por esta razón, las células dendríticas limitan la actividad de los linfocitos T que atacan lo propio en el exterior del timo; esto se hace o bien destruyéndolos o bien buscando la ayuda de linfocitos T reguladores para desactivar las actividades de los linfocitos T perniciosos. Cuando la tolerancia inmunitaria falla pueden aparecer enfermedades autoinmunes. Por otro lado, una tolerancia excesiva permite que ciertas infecciones, como en algunos casos de infección por HIV, pasen desapercibidas

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  14. Bielka M. Nuñez G. 85699

    El injerto Es un parche cutáneo que se extrae quirúrgicamente de un área del cuerpo y se trasplanta o se pega a otra área.

    Es el traslado de una porción de tejido vivo o no, desde su sitio de origen (zona dadora) a otra parte del cuerpo (zona receptora) con el fin de efectuar una reparación.
    Bajo esta definición se incluyen toda clase de injertos, pero se hará referencia sólo a los injertos tegumentarios, específicamente, a los injertos libres o inmediatos, con desconexión vascular brusca en donde la plastía a distancia se realiza por medio de un acto quirúrgico.

    En los injertos libres se transplanta sólo piel, pudiendo ser injerto de piel parcial o de piel total.

    TIPOS DE INJERTO
    a) Definitivos:
    • Autoinjertos: es un injerto en el que el donante es también receptor.
    • Piel parcial: se consideran injertos insulares tipo Reverdin o superficial que constan de epidremis y de las capas más superficiales de la dermis papilar (injertos dermoepidérmicos). Son denominados laminares, ya que su obtención se realiza a través de una navaja o dermátomo, en forma de lámina.

    Al practicar un injerto libre o inmediato, se aisla completamente del organismo una porción de tejido tegumentario durante el tiempo operatorio (30 a 60 minutos). La nutrición del injerto queda interrumpida bruscamente, así como las conexiones de toda índole: nerviosa, vasomotora, que regula la fisiología hística del transplante.

    La readaptación y también nutrición del injerto ha de realizarse a expensas del nuevo lecho receptor. La serie de modificaciones estructurales que sufre el injerto antes de su completa readaptación al medio que lo rodea, está superditado primordialmente a su revascularización y a su inervación más o menos tardías.
    • Piel total: contiene todas las capas de la epidermis y dermis, pero no las del tejido graso, que debe ser retirado para que no comprometa la vitalidad del injerto. La selección del área dadora para el injerto de piel total depende de las características de la zona receptora. Cuanto más cercana esté de ésta, el resultado será más estético y funcional.
    b) Transitorios:
    • Aloinjertos: es un injerto entre animales o seres humanos en el que el receptor tiene la misma composición genética del donante (gemelos idénticos).
    • Homoinjertos: es un injerto entre individuos no genéticamente relacionados de la misma especie.
    • Heteroinjertos o xenoinjertos: es un injerto entre diferentes especies (cerdo)
    Un aloinjerto es un hueso o tejido blando que se trasplanta de una persona a otra. Huesos, tendones, cartílagos y piel trasplantados se usan mucho en ortopedia y neurocirugía, así como también en cirugía plástica, general y dental.

    Cualquier individuo libre de una enfermedad o padecimiento específico posee el potencial de convertirse en donante de injertos. Antes de que se lleve a cabo la donación, cada donante es sometido a estudios minuciosos. Dichos estudios incluyen historiales médicos y sociales exhaustivos, abarcando comportamientos de alto riesgo que automáticamente elimina cualquier posibilidad de donación. Individuos con historiales que incluyen enfermedades tales como SIDA o hepatitis, así como exposición a sustancias tóxicas, son descalificados inmediatamente.
    Los trasplantes de aloinjertos son muy eficaces. Más de un millón de trasplantes de aloinjertos se llevan a cabo cada año. Existen casos en que los aloinjertos no se comportan como se esperaba. La edad, estilo de vida y condición del paciente son los factores más decisivos en el éxito de un trasplante de aloinjertos. Este tópico debería discutirlo con un medico.

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  15. Bielka M. Nuñez G. 85699

    Un xenoinjerto no es otra cosa que la implantación de un injerto que ayuda a la recuperación de una lesión o enfermedad de una persona. Hasta este punto todo puede parecer normal pero sin embargo, la novedad radica es que el origen del injerto no proviene de otro ser humano como podemos pensar o preconcebir sino que es totalmente distinto.
    Un xenoinjerto proviene de una especie diferente a la del receptor y en el caso de los seres humanos suele proceder normalmente del cerdo. No obstante, aunque la posibilidad de recibir injertos de otras especies a la nuestra esto no evita o salva el obstáculo del rechazo que se produce en toda operación.
    Isoinjerto Trasplante quirúrgico de tejido histocompatible obtenido de individuos genéticamente idénticos, como entre un paciente y su gemeloidéntico.

    El rechazo al injerto es un proceso en el cual el sistema inmunitario del receptor de un trasplante ataca al órgano o tejido trasplantado. Ver también enfermedad de injerto contra huésped.
    El sistema inmunitario generalmente lo protege a uno de sustancias que pueden ser nocivas tales como microorganismos, toxinas y células cancerígenas.
    Estas sustancias dañinas tienen proteínas llamadas antígenos en su superficie. Tan pronto como estos antígenos ingresan al cuerpo, el sistema inmunitario los reconoce como extraños y los ataca.
    De la misma manera, un órgano que no es compatible puede desencadenar una reacción a una transfusión de sangre o un rechazo al trasplante. Para ayudar a prevenir esta reacción, los médicos "tipifican" tanto al donante del órgano como a la persona que lo está recibiendo. Cuanto más similares sean los antígenos entre el donante y el receptor, menor será la probabilidad de que el órgano sea rechazado.
    Se trata de una reacción «huésped contra injerto» en la cual los antígenos tisulares del injerto, habiendo estimulado las células inmunocompetentes (ver célula inmunocompetente) del huésped, éstas, por citotoxicidad o por los anticuerpos séricos y particularmente celulares (anticuerpo de injerto) que producen, van a destruir el injerto. Esta destrucción, que se manifiesta, en primer lugar, por una disminución de la actividad funcional deltrasplante, sobreviene generalmente en las dos semanas que siguen a la implantación del injerto, a veces más tarde, en ocasiones incluso más de dos años después. Esta «crisis de rechazo» o «crisis de trasplante» puede ser reversible, bajo la influencia deltratamiento inmunodepresor, o definitiva. Conceptos relacionados: antígeno, anticuerpo, histocompatibilidad, antígeno de injerto,sistema HL- A, reacción de hipersensibilidad diferida o retardada.

    Los linfocitos T presentes en el injerto pueden atacar los tejidos del receptor al reconocerlos como extraños. Estos linfocitos T producen un exceso de citocinas entre las que se incluyen el TNF-α y el IFN-γ. Los desencadenantes de esta reacción pueden ser un gran número de antígenos presentes en las células del receptor, entre los que se incluyen por ejemplo los antígenos leucocitarios humanos (HLAs). Sin embargo la enfermedad de injerto contra huésped puede presentarse incluso en aquellos casos en los que donante y receptor son, desde el punto de vista de los HLAs, idénticos; ya sean hermanos o no tengan ninguna relación de parentesco. A menudo esta reacción es consecuencia de otros antígenos menores, (llamados por eso mismo Antígenos menores de histocompatibilidad, que al ser presentados ante las células trasplantadas por el complejo mayor de histocompatibilidad de las células del receptor, provocan la activación de las células T recién llegadas y desencadenan una respuesta inmune.
    La enfermedad de injerto contra huésped se suele dividir de acuerdo a su presentación en las formas aguda y crónica.

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  16. Bielka M. Nuñez G. 85699

    La forma aguda o fulminante de la enfermedad se observa usualmente en los primeros 100 días posteriores al trasplante, y es un desafío mayor en el manejo del paciente trasplantado ya que se encuentra en gran medida relacionada a la morbi-mortalidad postrera.
    La forma crónica normalmente se presenta luego de los 100 días del trasplante. La aparición de casos de severidad moderada a grave se encuentra inversamente relacionada con la supervivencia a largo plazo del paciente trasplantado.
    Esta distinción no es arbitraria: las manifestaciones agudas y crónicas parecen involucrar a diferentes subpoblaciones de células inmunes, diferentes perfiles de citocinas, diferentes dianas antigénicas en el huésped, y responden de manera diferente al tratamiento.

    Tolerancia se define como la ausencia específica de respuesta del sistema inmunitario frente a un antígeno, ya sea propio o extraño, inducida por el contacto previo con dicho antígeno. Se trata de un estado activo (no es una simple ausencia de respuesta), dotado de especificidad y de memoria. Esta tolerancia tiene una importancia capital en el proceso de trasplante de órganos.

    El desarrollo de una respuesta eficaz o Tolerancia por parte de los linfocitos T requiere que su TCR reconozca al complejo HLA+péptido sobre la APC. Pero la señal mediada por el TCR por sí sola no es suficiente para desencadenar una respuesta adecuada, es preciso que el linfocito reciba otras señales generadas por las moléculas accesorias, tales como el CD28. Sólo la simultaneidad de ambas señales, TCR y moléculas accesorias activa en los linfocitos T los genes que codifican los factores de crecimiento adecuados, cuyo principal representante es la IL-2.
    TOLERANCIA INMUNOLÓGICA
    Según la teoría de la selección clonal de Brunnet, el organismo reconoce como propios todos los antígenos que se encuentran presentes en el desarrollo prenatal.
    La tolerancia inmunológica se define como la incapacidad de producir una respuesta específica frente a un antígeno, ya sea propio o extraño, inducida por el contacto previo con dicho antígeno.
    Los antígenos que inducen este estado de tolerancia se denominan tolerógenos, diferenciándolos de los que producen la respuesta inmune (inmunógenos). La tolerancia se desarrolla de modo natural. Cuando el sistema de autotolerancia falla, (incapacidad para responder ante las propias células) se produce la aparición de las enfermedades autoinmunes.
    La tolerancia inmunológica no es innata, es adquirida. Se induce en las siguientes condiciones:
    En época fetal y primeros días de vida.
    Mediante administración de antígenos muy inmunógenos en grandes cantidades o por medio del tratamiento inmunosupresor.
    Por fallo del sistema de presentación del antígeno por parte de las células del SFM a los linfocitos T CD4, por la neutralización o ausencia del ligando CD28, por fallo de la segunda señal, o por anomalías de la interacción de CD4 y las moléculas de clase II del CMH.
    Por supresión periférica clonal de linfocitos T CD4. Los linfocitos B se vuelven arreactivos cuando se ponen en contacto con el antígeno en una fase de inmadurez de los receptores.
    Por eliminación de los receptores o las células capaces de reaccionar con los antígenos propios, en los procesos de maduración de los linfocitos T en el timo o de los linfocitos B en la médula ósea

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  17. Stephanie Rivera 89220
    Slide 1
    Un transplante o injerto es la transferencia de células vivas, órganos o tejidos de una parte del organismo a otra o de un individuo a otro. Existen varios tipos de transplantes, según la relación existente entre donante y receptor. El autotransplante es aquel injerto en el que el donante y receptor son el mismo individuo, ejemplos: transplante de piel. El transplante singénico es aquel que se realiza entre dos individuos que son genéticamente idénticos. El alotransplante es aquél que se realiza entre dos individuos diferentes pertenecientes a la misma especie y xenotransplante es efectuado entre dos individuos de especies distintas.
    Slide2
    Dependiendo de la velocidad con la que se produzca, se distinguen 4 tipos de rechazo:
    El rechazo hiperagudo, que se produce sólo horas o incluso minutos después de realizado el injerto, y el rechazo acelerado que se manifiesta durante los primeros días postrasplante se producen, en la mayoría de los casos, por la presencia de anticuerpos preexistentes en el suero del receptor frente a las moléculas HLA del donante. El rechazo agudo, es aquel que se produce en el primer mes postrasplante. No se conoce el mecanismo exacto por el que se produce un rechazo agudo, pero los hallazgos histológicos y la respuesta a la terapia inmunosupresora indican que en él intervienen tanto la inmunidad específica (humoral y celular) como otros mecanismos no específicos (respuesta inflamatoria con estimulación de polimorfonucleares, plaquetas y macrófagos, etc.). Por último, el rechazo crónico, se produce meses o años después del trasplante y su etiología no se conoce con exactitud.
    Debemos aclarar que este esquema es sobre todo válido en el caso del trasplante renal, que al ser el más extendido, sirve de modelo general para el resto de los injertos.
    Factores que influyen en el rechazo de órganos
    Nos hemos referido ya a que el éxito o el fracaso de un determinado trasplante, depende en gran medida de la relación genética existente entre donante y receptor. Pues bien, cada especie animal posee un conjunto de genes denominado genéricamente Complejo Mayor deHistocompatibilidad (MHC), y en el caso de los humanos sistema HLA (del inglés Human Leukocyte Antigens), que ha sido estudiado en el capítulo 5, que codifica para una serie de moléculas presentes en la superficie de las células, que son las que determinan en gran parte el grado de compatibilidad o incompatibilidad en el trasplante de órganos. Es evidente que la función fisiológica de estas moléculas no es el rechazo de órganos o tejidos, pero el conocimiento que se tiene en la actualidad de ellas, proviene en gran medida de la influencia que ejercen en la inmunología del trasplante.

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  18. Stephanie Rivera 89220 Cont..
    La presencia en los órganos injertados de moléculas HLA distintas a las del receptor (situación de incompatibilidad HLA) provoca en éste el desarrollo de anticuerpos y células T citotóxicas dirigidas frente a dichas moléculas, lo que conduce al rechazo de dicho órgano. Por el contrario, si las moléculas HLA presentes en el órgano injertado son iguales a las del receptor (situación de compatibilidad HLA), se reduce en gran medida la incidencia y la severidad del rechazo, aumentando por tanto la supervivencia del injerto.
    En la prevención del rechazo (y de la GVHD en su caso) se puede actuar a diferentes niveles. Antes del trasplante, buscando la máxima compatibilidad posible entre el donante y el receptor y asegurándose de que, en todo caso, el receptor no tiene anticuerpos preformados contra los antígenos HLA del donante; y después del trasplante con el uso de una terapia inmunosupresora adecuada a cada caso.
    Slide 3 y 4
    Influencia de la compatibilidad HLA
    Si se analiza el tiempo de supervivencia del injerto, se demuestra que cuanto mayor es la compatibilidad HLA mayor es la supervivencia de los mismos. En efecto, la supervivencia a largo plazo (sobre todo después de los 5 primeros años), es mayor cuanto mayor sea el grado de compatibilidad HLA, sobre todo en lo que se refiere a las moléculas de clase II. Por ello, es necesario realizar la tipificación HLA de aquellos pacientes que entran en lista de espera para recibir un determinado órgano. En el momento en que se produce una donación de cadáver, se realiza la tipificación HLA del donante, lo que nos permite seleccionar los mejores receptores de entre todos los candidatos que figuran en la lista de espera.
    El hecho de que la compatibilidad HLA de clase II, sea más importante que la de clase I en el trasplante de órganos, no está totalmente aclarado, pero parece tener su origen en la manera en que se induce la respuesta inmune. Se sabe que los linfocitos T CD4+, sólo son capaces de reconocer las moléculas que le son presentadas en la superficie de las células unidas a moléculas de clase II (restricción por clase II), por el contrario,
    los linfocitos T CD8+, sólo son capaces de reconocer moléculas que le son presentadas en la superficie de las células unidas a moléculas de clase I (restricción por clase I). Como la activación de las células T CD8+ requiere la participación de células T CD4+ activadas, es bastante lógico pensar que las diferencias en las moléculas de clase II induzcan una respuesta alogénica más intensa que las diferencias en las moléculas de clase I.

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  19. Stephanie Rivera 89220
    La compatibilidad HLA (sobre todo para el locus HLA-DRB1*) aumenta la supervivencia del injerto en todos los tipos de trasplantes, salvo en el trasplante hepático. Sin embargo, en determinados tipos de trasplante, por ejemplo el trasplante cardiaco, prima la urgencia clínica sobre cualquier otra consideración, por lo que la mayoría de las veces no se tienen en cuenta los criterios de compatibilidad. En el trasplante hepático los resultados de supervivencia del órgano en relación con la compatibilidad HLA del donante y receptor son contradictorios e incluso se ha asociado un mayor grado de compatibilidad con una mayor incidencia de rechazo. La explicación a este hecho, en principio sorprendente, podría ser que mecanismos inmunológicos distintos del rechazo podrían contribuir al fallo hepático. Esta respuesta inmunológica podría estar dirigida frente a antígenos virales o asociados a enfermedades autoinmunes que operen a través de mecanismos restringidos por moléculas HLA. Por lo tanto en el trasplante hepático el papel de la compatibilidad HLA podría ser dual, por un lado la compatibilidad reduciría el riesgo de rechazo, pero aumentaría la posibilidad de que se produjeran otro tipo de reacciones inmunológicas dirigidas contra el hígado injertado.
    En cuanto al trasplante de médula ósea, la mayoría se realiza entre hermanos HLA idénticos, siendo necesario estudiar a todos los familiares en primer grado (padres y hermanos) para determinar que efectivamente donante y receptor heredan los mismos haplotipos HLA parentales. En caso de no existir hermanos HLA idénticos se podría recurrir a padres o a otros parientes haploidénticos, sobre todo en los casos en los que el haplotipo no idéntico fuese compatible. A veces, cuando el paciente presenta un haplotipo extendido con una frecuencia relativamente elevada en la población, es adecuado realizar una búsqueda de donante compatible entre los familiares en segundo grado (tíos y primos). En estos casos la búsqueda se realizará siempre en la rama de la familia (paterna o materna) que, en principio, no presenta el haplotipo extendido, ya que buscamos un individuo que presente el haplotipo más raro por herencia y el haplotipo extendido por azar. Actualmente, funcionan bancos de donantes voluntarios de médula ósea para aquellos individuos que carecen de hermanos HLA idénticos. La probabilidad de encontrar un donante voluntario no emparentado para un determinado paciente depende de la frecuencia con la que sus antígenos HLA se encuentren en la población.
    Antes de realizar un trasplante de médula ósea, sea de un donante familiar o de un individuo no emparentado se realiza una prueba denominada cultivo mixto de linfocitos (MLC), consistente en enfrentar los linfocitos del donante y del receptor y observar si existe proliferación celular, hecho que ocurre si existen diferencias en la región HLA de clase II de ambos individuos. El desarrollo de métodos de tipaje de alta resolución sobre DNA de cada locus HLA, está permitiendo obviar el MLC. De hecho, ya existen trabajos en este sentido en los que se observa una mejor correlación entre la aparición de GVHD de grado severo y la existencia de diferencias en la región HLA cuando se utilizan estos métodos de tipaje, que cuando se utiliza el MLC.

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  20. Dariana Japa 85113
    Una vez realizado un trasplante es necesario resolver los problemas inmunológicos que obstaculizan la aceptación del injerto a corto, medio y largo plazo. Como es sabido entorno a los 10-15 años muchos trasplantes son rechazados o el individuo muere por infecciones o diversos tipos de cáncer.

    El desarrollo de una respuesta eficaz por parte de los linfocitos T requiere que su TCR reconozca al complejo HLA+péptido sobre la APC. Pero la señal mediada por el TCR por sí sola no es suficiente para desencadenar una respuesta adecuada, es preciso que el linfocito reciba otras señales generadas por las moléculas accesorias, tales como el CD28. Sólo la simultaneidad de ambas señales, TCR y moléculas accesorias activa en los linfocitos T los genes que codifican los factores de crecimiento adecuados, cuyo principal representante es la IL-2.

    -Molécula CD28 y sus ligandos. La señal CD28 es necesaria para la activación de los linfocitos T y su ausencia determina que éste se vuelva anérgico. Los ligandos con capacidad de activar la vía CD28 son CD80 y CD86, el CD80 está constitutivamente expresado en las células dendríticas.

    -Molécula CD40 y CD40L. La expresión de CD80 y CD86 es variable y puede incrementarse gracias a la señal proporcionada por la interacción de CD40 y CD40L. Datos más recientes apuntan que la señal CD40-CD40L es fundamental en la generación de células citotóxicas (CTL).

    -Moléculas CD4 y CD8. También son necesarias otras señales como las procedentes de las moléculas CD4 y CD8. Estas moléculas son correceptores que interaccionan con zonas no polimórficas de HLA-II y HLA-I, respectivamente. Esta interacción estabiliza la unión intercelular.

    -Moléculas LFA-1. Además de las moléculas arriba indicadas, otras moléculas, tales como el LFA-1, también conocido como CD11a pueden intervenir por formar parte de las moléculas que definen la sinapsis entre las células presentadoras de antígeno y los linfocitos CD4+ y CD8+.

    -Citocinas y sus receptores. También en el proceso de activación y proliferación óptima de linfocitos T intervienen ciertas citocinas a través de sus receptores. Una de las mas importantes es la IL-2. Esta citocina paradójicamente, puede actuar como factor activante o como factor tolerogénico en trasplantes. Esto es, la IL-2 es considerada como un “factor de crecimiento” del linfocito T, pero también un “factor de muerte”. La importancia de este hecho abre la posibilidad de que los nuevos inmunosupresores, tales como sirolimus y micofenolato de mofetilo que actúan después de que se halla producido la activación de la célula T y secreción de IL-2, puedan tener resultados a largo plazo mejores que la ciclosporina o el tacrolimus que actúan antes en el ciclo celular. Otras citocinas importantes en el rechazo son la IL-15 y la IL-10, cuyas funciones se asocian con activación del rechazo o de los fenómenos de tolerancia respectivamente.

    -HLA-G. Otras moléculas que pueden intervenir en el fenómeno tolerogénico son las moléculas HLA de Tipo 1 no clásicas como HLA-G. Esta molécula puede expresarse como isoforma soluble o de membrana. Originariamente la función tolerogénica de estas moléculas fue descubierta bloqueando la respuesta inmune de la madre frente al feto. Estas moléculas fueron encontradas en el trofoblasto de la placenta, y se les atribuyó una función inhibidora de la respuesta inmune de la madre, fenómeno que ha sido confirmado después, tanto en experimentos in vitro como in vivo.

    -Células T reguladoras. Estas células poseen el fenotipo de CD4+CD25+ y poseen la capacidad de producir citoquinas anti-inflamatorias como IL-10 y TGF-beta. Muchos estudios han establecido la capacidad de las células reguladoras para prevenir el rechazo así como un aumento en número de éstas en individuos trasplantados que no presentaron signos de rechazo, a pesar de su carácter supresor las células T reguladoras no llegan a bloquear el sistema inmune ya que en la respuesta alogénica existe un predominio de las células alorreactivas con capacidad destructiva.

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  21. Michelle Aviles Perez 2012-0158
    En condiciones fisiológica la tolerancia inmunológica a los componentes propios se adquiere en edades tempranas de la vida Por ejemplo un injerto de piel entre ratones que expresan distintas moléculas de histocompatibilidad es rechazado de manera sistemáticas, pero cuando el injerto es realizado en ratones recién nacidos, el injerto no es rechazado, lo que se interpreta como que ha habido una tolerancia al mismo. La naturaleza inmunológica de la tolerancia quedó demostrada mediante experimentos en los que linfocitos de ratones sensibilizados frente a un injerto se transfieren a otro ratón de la misma cepa al tiempo que se le practica un injerto. En este caso, el rechazo se produce de una forma mucho mas rápida que en el primer transplante, lo que demuestra que los linfocitos están implicados en este fenómeno .

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  22. Sandra Rios Pizarro==88022

    El injerto es un procedimiento quirúrgico en el cual se trasplanta una porción de piel de un área a otra. Con frecuencia, se toma la piel de áreas no afectadas en la persona lesionada y se utiliza para cubrir un defecto, casi siempre una quemadura. Si el área donde se encuentra el defecto en la piel es especialmente grande, la piel obtenida puede ser distribuida para hacer un parche más grande. Si el defecto implica una pérdida grande de tejido, puede ser necesario un injerto más profundo con porciones de piel con músculo subyacente y vasos sanguíneos. Tomar el injerto de la propia persona lesionada reduce la posibilidad del rechazo del tejido. Una vez realizado un trasplante es necesario resolver los problemas inmunológicos que obstaculizan la aceptación del injerto a corto, medio y largo plazo. Como es sabido entorno a los 10-15 años muchos trasplantes son rechazados o el individuo muere por infecciones o diversos tipos de cáncer.Existen varios tipos de transplantes, según la relación existente entre donante y receptor. El autotransplante es aquel injerto en el que el donante y receptor son el mismo individuo, ejemplos: transplante de piel. El transplante singénico es aquel que se realiza entre dos individuos que son genéticamente idénticos. El alotransplante es aquél que se realiza entre dos individuos diferentes pertenecientes a la misma especie y xenotransplante es efectuado entre dos individuos de especies distintas. L apráctica de transplantes en clínica humana se ha extendido considerablemente en los ultimos años al llegar a convertirse en el tratamiento de elección en el fracaso renal, hepático o cardíaco. Igualmente el transplante de medula osea representa hoy en dia la terapia mas adecuada para determinadas inmunodeficiencias y sindromes proliferativos en especial la leucemia. Hay varios tipos de rechazo que dependiendo de la velocidad con la que se produzca, se distinguen en 4 tipos: el hiperagudo cual produce solo horas o incluso munutos despues de realizado el injerto. El acelerado que se manifiesta durante los primeros días posttransplante..este por presencia de anticuerpos preexistentes en suero. El agudo, que se produce en el primer mes de post-transplante y no se conoce su mecanismoy esta tambien el crónico, que se produce en meses, años, después del transplante y su etiología y no se conoce en exactitud.Dentro de los factores que influyen en el rechazo se encuentran la relación genética entre su donante y el receptor.Hy un complejo mayor de histocompatibilidad y en el caso de los humanos el HLA. El hecho de que la compatibilidad HLA de clase II, sea más importante que la de clase I en el trasplante de órganos, no está totalmente aclarado, pero parece tener su origen en la manera en que se induce la respuesta inmune. Se sabe que los linfocitos T CD4+, sólo son capaces de reconocer las moléculas que le son presentadas en la superficie de las células unidas a moléculas de clase II (restricción por clase II), por el contrario,los linfocitos T CD8+, sólo son capaces de reconocer moléculas que le son presentadas en la superficie de las células unidas a moléculas de clase I (restricción por clase I). Como la activación de las células T CD8+ requiere la participación de células T CD4+ activadas, es bastante lógico pensar que las diferencias en las moléculas de clase II induzcan una respuesta alogénica más intensa que las diferencias en las moléculas de clase I.

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  29. 88033
    INJERTOS
    Trasplante o injerto en medicina es un tratamiento médico complejo que consiste en trasladar órganos, tejidos o células de una persona a otra. El órgano trasplantado reemplaza y asume la función del órgano dañado del receptor, salvándole la vida o mejorando la calidad de vida. Una variedad de órganos macizos y tejidos pueden ser trasplantados, incluyendo riñones, pulmones, corazones, y precursores hematopoyéticos. Hay algunos riesgos asociados con este procedimiento que dependen del tipo del trasplante, que frecuentemente incluyen infección y rechazo del injerto.
    Tipos de injertos
    En función de la relación existente entre donante y receptor, se distinguen los siguientes tipos de trasplantes:
    Autotrasplante, autoinjerto o trasplante autólogo
    El donante y el receptor son el mismo individuo. entonces no existe ningún problema con la incompatibilidad, porque el injerto y el receptor son genéricamente idénticos. Ejemplos de este tipo incluyen trasplantes de piel (de un lugar corporal a otro) y trasplantes de médula ósea autólogos.
    Isotrasplante o trasplante singénico
    El donante y el receptor son individuos distintos pero genéticamente idénticos, como gemelos univitelinos. Casi no hay riesgo de rechazo.
    Alotrasplante u homotrasplante
    El donante y el receptor son genéticamente distintos y de la misma especie. Este es el tipo de trasplante más común de células, tejidos y órganos entre humanos. Para evitar el rechazo generalmente se necesita tener en cuenta la inmunocompatibilidad entre donante y receptor. En la mayoría de casos es necesario seguir tomando fármacos inmunosupresivos por la vida del injerto.
    Xenotrasplante, heterotrasplante, o trasplante xenogénico
    El donante y el receptor son individuos de diferentes especies. Por ejemplo, los reemplazos valvulares pueden usar válvulas bovinas o porcinas. provocado que la fecha de la erradicación se haya prolongado hasta la actualidad.
    Tipos de rechazo
    Uno de los principales problemas que presentan los trasplantes es el rechazo del órgano o tejido trasplantado. El rechazo puede ocurrir en dos direcciones. Por un lado, el paciente puede rechazar el injerto, pero también se puede desarrollar una respuesta inmunitaria del injerto contra el receptor. Este último tipo de rechazo se conoce como enfermedad injerto-contra-huésped (graft-versus-host disease) y consiste en la respuesta inmune por parte de las células inmunocompetentes del injerto contra el receptor en un trasplante de precursores hematopoyéticos.

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  30. 88033
    continuacion
    Según la velocidad con la que se produzca, se distinguen cuatro tipos de rechazo:
    Rechazo hiperagudo
    El rechazo hiperagudo se produce dentro de 48 horas tras el trasplante de un tejido u órgano macizo, y puede ocurrir unos pocos minutos después de la revascularización del injerto.Resulta de las acciones de anticuerpos preformados específicos de antígenos que están presente en el injerto. Estos anticuerpos se unen al endotelio del órgano, activando la cascada de coagulación y el sistema de complemento. Los vasos sanguíneos del injerto se ocluyen, produciendo hemorragia y la muerte del injerto.
    Rechazo acelerado
    El rechazo acelerado es una complicación rara que se manifiesta durante los primeros días tras el trasplante. Se piensa que es causado por el desarrollo rápido de anticuerpos que atacan el injerto, resultando en oclusiones vasculares en el injerto.
    Rechazo agudo Este tipo de rechazo se inicia dentro de unos meses después del trasplante, y se caracteriza por un infiltrado intersticial por linfocitos, granulocitos, macrófagos, y/o monocitos. A veces se puede ver evidencia de fibrosis, necrosis e inflamación. El diagnóstico se hace con biopsias y varias pruebas de función del órgano, incluyendo estudios ecográficos. En muchos casos, terapia inmunosupresora intensiva con fármacos tales como ciclosporina y tacrolimus puede resolver el problema, pero a veces no se puede salvar el injerto. Además, el rechazo agudo puede ser un factor en el desarrollo del rechazo crónico.8 6 El rechazo agudo es mediado por linfocitos T aloreactivos que reconocen antígenos del injerto. Algunos linfocitos T (los CD8+) pueden matar directamente las células del órgano, estimulados por las células presentadoras de antígeno y los linfocitos T CD4+ activados. Los linfocitos T CD4+ también pueden reclutar y activar macrófagos, linfocitos B, y otros efectores inmunitarios.
    Rechazo crónico
    El rechazo crónico puede continuar por meses o años después del trasplante, y contribuye a la pérdida paulatina de la función del órgano. La respuesta inmunitaria puede ser tanto humoral como celular, frecuentemente involucrando la producción de anticuerpos aloreactivos. Cambios histológicos incluyen la fibrosis, alteraciones en los vasos sanguíneos, y signos de inflamación. Generalmente no responde bien a tratamiento con inmunosupresores, y en muchos casos el injerto se va a morir finalmente. El rechazo

    crónico a menudo existe en conjunto con otros factores que amenazan la salud del órgano, incluyendo infección con virus, el síndrome isquemia-reperfusión, toxicidad crónica de los inmunosupresores.

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  31. 88033
    TOLERANCIA
    Tolerancia se define como la ausencia específica de respuesta del sistema inmunitario frente a un antígeno, ya sea propio o extraño, inducida por el contacto previo con dicho antígeno. Se trata de un estado activo (no es una simple ausencia de respuesta), dotado de especificidad y de memoria. Esta tolerancia tiene una importancia capital en el proceso
    de trasplante de órganos.

    El desarrollo de una respuesta eficaz o Tolerancia por parte de los linfocitos T requiere que su TCR reconozca al complejo HLA+péptido sobre la APC. Pero la señal mediada por el TCR por sí sola no es suficiente para desencadenar una respuesta adecuada, es preciso que el linfocito reciba otras señales generadas por las moléculas accesorias, tales como el CD28. Sólo la simultaneidad de ambas señales, TCR y moléculas accesorias activa en los linfocitos T los genes que codifican los factores de crecimiento adecuados, cuyo principal representante es la IL-2.


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  32. 88033
    TOLERANCIA INMUNOLOGICA
    TOLERANCIA INMUNOLÓGICA
    Según la teoría de la selección clonal de Brunnet, el organismo reconoce como propios todos los antígenos que se encuentran presentes en el desarrollo prenatal.
    La tolerancia inmunológica se define como la incapacidad de producir una respuesta específica frente a un antígeno, ya sea propio o extraño, inducida por el contacto previo con dicho antígeno.
    Los antígenos que inducen este estado de tolerancia se denominan tolerógenos, diferenciándolos de los que producen la respuesta inmune (inmunógenos). La tolerancia se desarrolla de modo natural. Cuando el sistema de autotolerancia falla, (incapacidad para responder ante las propias células) se produce la aparición de las enfermedades autoinmunes.
    La tolerancia inmunológica no es innata, es adquirida. Se induce en las siguientes condiciones:
    En época fetal y primeros días de vida.
    Mediante administración de antígenos muy inmunógenos en grandes cantidades o por medio del tratamiento inmunosupresor.
    Por fallo del sistema de presentación del antígeno por parte de las células del SFM a los linfocitos T CD4, por la neutralización o ausencia del ligando CD28, por fallo de la segunda señal, o por anomalías de la interacción de CD4 y las moléculas de
    clase II del CMH.
    Por supresión periférica clonal de linfocitos T CD4. Los linfocitos B se vuelven arreactivos cuando se ponen en contacto con el antígeno en una fase de inmadurez de los receptores.
    Por eliminación de los receptores o las células capaces de reaccionar con los antígenos propios, en los procesos de maduración de los linfocitos T en el timo o de los linfocitos B en la médula ósea
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  33. 88033
    MECANISMOS IMPLICADOS EN LOS FENOMENOS DETOLERANCIA

    TOLERANCIA
    El conocimiento actualmente disponible acerca
    de estos mecanismos dista mucho de ser completo.
    Sin embargo sí parece saberse cuáles son los
    más importantes y, aunque su descripción excede
    de las intenciones de este capítulo, consideramos
    interesante aportar algunos rasgos generales de los
    mismos para la mejor comprensión del conjunto
    del texto.
    Mecanismos centrales, delección clonal tímica
    Se llaman así a aquéllos que tienen lugar en
    órganos linfoides primarios (timo y médula ósea)
    e inciden en linfocitos inmaduros. El principal
    mecanismo central es la delección clonal tímica.
    Se trata de un fenómeno fisiológico de una gran
    relevancia que sucede en la etapa pre y perinatal
    y, de una forma concisa, puede explicarse de la siguiente
    manera: la base de este proceso radica en
    que, durante la maduración en el timo, los precursores
    de los linfocitos T (timocitos) tan solo tienen
    contacto en condiciones normales con antígenos

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  34. continuacion
    Anergia Clonal
    Cuando una célula presentadora de antígeno
    (APC) presenta un antígeno a un linfocito T cooperador
    con capacidad de reconocimiento específico
    del mismo, se produce normalmente la
    activación y subsiguiente expansión clonal del linfocito
    en cuestión. Para que esta activación tenga
    lugar es necesario que la APC mande una doble
    señal al linfocito:
    • Primera señal o estimulación: aportada por
    el reconocimiento por parte del receptor de
    la célula T (TcR) de la unión formada por el
    antígeno y la molécula de HLA-II.
    • Segunda señal o coestimulación: aportada
    por la interacción de varios juegos de correceptores
    de membrana de ambas células. Los
    receptores conocidos actualmente implicados
    en este proceso se esquematizan en la Tabla
    4.1, apareciendo en la misma al lado de cada
    uno y entre paréntesis sus correspondientes
    correceptores.
    Pues bien, hoy se sabe que si la APC manda al
    linfocito la primera señal, o estimulación, en ausencia
    de una adecuada segunda señal, o coestimulación,
    el linfocito no sólo no se activa sino que
    pierde la capacidad de responder al antígeno en
    otro contacto futuro20. Este estado en el cual el linfocito
    no es eliminado físicamente pero sí funcionalmente
    se denomina anergia clonal

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  35. Supresión Activa
    Clásicamente se suele considerar que el reconocimiento
    de un antígeno por parte de un linfocito
    origina siempre una respuesta por el mismo
    orientada a la eliminación de dicho antígeno. Sin
    embargo ya desde hace mucho tiempo se sospechaba
    que esto no podía ser del todo cierto y que
    el correcto funcionamiento del sistema exigía la
    existencia de células con capacidad reguladora
    cuya función básica fuese no solo no responder de
    forma agresiva contra el antígeno que reconocen
    sino suprimir una posible acción agresora de otros
    tipos celulares del sistema contra el mismo.
    En las últimas décadas han sido varios los tipos
    celulares propuestos para el desempeño de
    esta función. Sin embargo no fue hasta recientemente6
    que se han identificado unas células que
    demostraron poseer esta capacidad de forma concluyente:
    se trata de un subtipo de linfocitos T
    CD4+, o cooperadores, que al activarse liberan citoquinas
    con un alto poder inhibidor sobre la acción
    de las células del sistema inmune. Estas
    citoquinas son básicamente el TGF-b, abreviatura
    anglosajona de factor transformante del crecimiento
    beta, y la interleuquina 10 (IL-10)
    A este subtipo celular se le denominó Th3 para
    diferenciarlo de los otros subtipos de linfocitos T
    cooperadores ya conocidos, Th1 y Th2, que favorecen,
    respectivamente, la aparición de las respu-
    Tabla 4.1
    Receptores de coestimulación de los linfocitos y de las APC
    actualmente conocidos. Entre paréntesis se citan los
    correceptores correspondientes de cada una
    Linfocito APC
    CD28 (CD80,CD86) CD80 ó B7-1 (CD28, CTLA-4)
    CD154 ó CD40L (CD40) CD86 ó B7-2 (CD28, CTLA-4)
    CTLA-4 (CD80,CD86) CD40 (CD154)
    66
    Fig.

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  36. 88033
    Rechazo inmunologico
    Se presenta cuando el sistema inmune del receptor de un trasplante ataca a un órgano o tejido trasplantado.

    Causas:
    El sistema inmunitario protege al cuerpo de sustancias potencialmente nocivas tales como microorganismos, toxinas y células cancerígenas. Estas sustancias dañinas tienen proteínas llamadas antígenos en su superficie y si el sistema inmunitario identifica a dichos antígenos que son extraños (que no forman parte del cuerpo), los atacará.
    De la misma manera, la sangre o tejido extraño en el cuerpo puede desencadenar una reacciones de transfusión de sangre un rechazo al trasplante. Para ayudar a evitar esto, antes del procedimiento de trasplante, se "tipifica" el tejido para identificar los antígenos que contiene.
    Aunque la tipificación del tejido asegura que el órgano o tejido sea lo más similar posible a los tejidos del receptor, la compatibilidad generalmente no es perfecta. Ninguna persona tiene antígenos de tejido idénticos a otra, exceptuando los gemelos idénticos.

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  37. 88033

    Los medicamentos inmunodepresores son necesarios para prevenir un rechazo al trasplante o, de lo contrario, el trasplante de órganos y tejidos casi siempre ocasionaría una respuesta inmunitaria y provocaría la destrucción del tejido extraño.
    Sin embargo, se presentan algunas excepciones. Los trasplantes de córnea rara vez sufren un rechazo debido a que carecen del suministro de sangre y por lo tanto las células inmunológicas y los anticuerpos no llegan a la córnea para causar el rechazo. Además, los trasplantes entre gemelos idénticos casi nunca causan rechazo.
    SINTOMAS
    El órgano no funciona adecuadamente
    Molestia generalizada, indisposición o sensación de enfermedad
    Dolor o inflamación donde está ubicado el órgano (rara vez)
    Fiebre (rara vez)

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  38. 88033
    Los síntomas varían dependiendo del órgano o tejido trasplantado. Por ejemplo, los pacientes que rechazan un riñón pueden tener menos orina, y los pacientes que rechazan un corazón pueden presentar síntomas de insuficiencia cardiaca.
    Pruebas y exámenes:
    El médico palpará el área por encima y alrededor del órgano trasplantado, el cual puede sentirse sensible para usted (particularmente con riñones trasplantados).
    A menudo, se presentan signos de disminución del funcionamiento del órgano, por ejemplo:
    Disminución de la diuresis con los riñones trasplantados
    Dificultad respiratoria o menos tolerancia al esfuerzo con los trasplantes de corazón
    Piel de color amarillo y sangrado fácil con los trasplantes de hígado

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  39. 88033
    Una biopsia de los órganos trasplantados puede confirmar si hay rechazo. Con frecuencia, se realiza una biopsia de rutina para detectar a tiempo el rechazo antes de que se desarrollen los síntomas.
    Cuando se sospecha rechazo a un trasplante, se pueden llevar a cabo uno o más de los siguientes exámenes, antes de efectuar la biopsia del órgano:
    Tomografía computarizada del abdomen
    Radiografía del tórax
    Ecocardiografía del corazón
    Arteriografía renal
    Ecografía del riñón
    Pruebas de laboratorio de la función renal o hepática

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  40. 88033


    Tratamiento:
    El objetivo del tratamiento es verificar que el órgano o tejido transplantado funcione apropiadamente mientras al mismo tiempo se inhibe la respuesta inmunitaria del receptor. La inhibición de la respuesta inmunitaria puede tratar y prevenir el rechazo del trasplante.
    Se pueden utilizar muchos fármacos diferentes para inhibir la respuesta inmunitaria. La dosificación del medicamento depende del estado del paciente. La dosis puede ser muy alta mientras el tejido realmente esté siendo rechazado y luego se reduce a un nivel más bajo para evitar que suceda de nuevo.
    Pronóstico:
    Algunos órganos y tejidos son trasplantados con mayor éxito que otros. Si se presenta el rechazo, los medicamentos inmunodepresores pueden detenerlo. Entonces, usted deberá tomar dichos medicamentos por el resto de su vida.
    Sin embargo, el tratamiento inmunodepresor no siempre tiene éxito.

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  41. 88033

    Posibles complicaciones:
    Infecciones (derivadas de la constante inhibición del sistema inmunitario)
    Pérdida de funcionamiento del órgano/tejido trasplantado
    Efectos secundarios de los medicamentos, que pueden ser severos
    Cuándo contactar a un profesional médico:
    Consulte con el médico si el órgano o tejido trasplantado no parece estar trabajando apropiadamente o si aparecen otros síntomas. También, llame al médico si se desarrollan efectos secundarios por los medicamentos.
    Prevención:
    La Hemoclasificacion ABO y la tipificación HLA (antígeno tisular) antes del trasplante ayudan a garantizar una compatibilidad cercana. La inhibición del sistema inmunitario generalmente es necesaria por el resto de la vida del receptor del trasplante para evitar el rechazo del tejido. El hecho de tener cuidado al tomar adecuadamente los medicamentos después del trasplante y de tener una vigilancia atenta por parte del médico puede ayudar a prevenir el rechazo.

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  42. matricula 88347
    El autotrasplante o autoinjerto es la intervención quirúrgica en la que el receptor y el donante son el mismo individuo, es decir que el injerto se extrae y se implanta en el mismo sujeto. La gran ventaja de este tipo de trasplante es que no hay rechazo por lo cual, obviado el problema inmunológico, el reto de este tipo de trasplantes es la técnica quirurgica.
    Aloinjerto, transferencia de un tejido entre dos individuos de la misma especie pero genéticamente diferentes, como en los trasplantes realizados entre dos seres humanos que no son gemelos idénticos
    isoinjerto, Injerto de tejido procedente de un donante idéntico genotípicamente al receptor, es decir, de él mismo o un gemelo monocigótico.
    xenoInjerto, de tejido procedente de un donante de unaa especie diferente a la del receptor
    rechazo, Es un proceso en el cual el sistema inmunitario del receptor de un trasplante ataca al órgano o tejido trasplantado. Ver también enfermedad de injerto contra huésped.
    Causas, El sistema inmunitario generalmente lo protege a uno de sustancias que pueden ser nocivas tales como microorganismos, toxinas y células cancerígenas. Estas sustancias dañinas tienen proteínas llamadas antígenos en su superficie. Tan pronto como estos antígenos ingresan al cuerpo, el sistema inmunitario los reconoce como extraños y los ataca. De la misma manera, un órgano que no es compatible puede desencadenar una reacción a una transfusión de sangre o un rechazo al trasplante. Para ayudar a prevenir esta reacción, los médicos "tipifican" tanto al donante del órgano como a la persona que lo está recibiendo. Cuanto más similares sean los antígenos entre el donante y el receptor, menor será la probabilidad de que el órgano sea rechazado. Aunque la tipificación del tejido asegura que el órgano o tejido sea lo más similar posible a los tejidos del receptor, la compatibilidad generalmente no es perfecta. Ninguna persona tiene antígenos de tejido idénticos a otra, exceptuando los gemelos idénticos.
    Los médicos emplean una variedad de fármacos para inhibir el sistema inmunitario e impedir que ataque al órgano recientemente trasplantado cuando la compatibilidad de dicho órgano no es cercana. Si estos fármacos no se utilizan, el cuerpo casi siempre lanzará una respuesta inmunitaria y destruirá el tejido extraño.
    Sin embargo, se presentan algunas excepciones. Los trasplantes de córnea rara vez sufren un rechazo debido a que carecen del suministro de sangre. Las células inmunológicas y los anticuerpos no pueden llegar a la córnea para causar el rechazo. Además, los trasplantes entre gemelos idénticos casi nunca causan rechazo.

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  43. matricula 88347
    Hay tres tipos de rechazo:
    El rechazo hiperagudo ocurre unos pocos minutos después del trasplante, si los antígenos son completamente incompatibles. El tejido se debe retirar enseguida para que el receptor no muera. Este tipo de rechazo se observa cuando a un receptor se le da el tipo de sangre equivocado.
    El rechazo agudo puede ocurrir en cualquier momento desde la primera semana después del trasplante hasta 3 meses después. Toda persona tiene algún grado de rechazo agudo.
    El rechazo crónico tiene lugar durante muchos años. La respuesta inmunitaria constante del cuerpo contra el nuevo órgano lentamente daña los tejidos u órganos trasplantados.
    La tolerancia inmunitaria se define como la ausencia específica de respuesta del sistema inmunitario frente a un antígeno, ya sea propio o extraño, inducida por el contacto previo con dicho antígeno. Se trata de un estado activo (no es una simple ausencia de respuesta), dotado de especificidad y de memoria. Esta tolerancia tiene una importancia capital en el proceso de trasplante de órganos.
    La tolerancia se puede desarrollar de un modo no natural, como cuando un animal en desarrollo deja de responder a sus propias moléculas (autototolerancia). Cuando este sistema falla, se producen patologías por autoinmunidad. La tolerancia inducida experimentalmente es un estado de ausencia de respuesta a un antígeno que normalmente sería inmunogénico. Para ello, el antígeno ha de ser administrado bajo ciertas condiciones.
    La tolerancia es un estado adquirido ("aprendido"), no innato, que se induce más fácilmente en linfocitos inmaduros, que se induce cuando no hay señal coestimulatoria, y que requiere que el antígeno persista para que dicho estado permanezca.
    Esta tolerancia se puede adquirir por una exposición prolongada a una determinada cantidad de virus o bacterias, y puede mantenerse en el tiempo, incluso tras

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  44. Matricula 75596

    Injerto Rechazo

    Es un proceso en el cual el sistema inmunitario del receptor de un trasplante ataca al órgano o tejido trasplantado.

    El sistema inmunitario generalmente lo protege a uno de sustancias que pueden ser nocivas tales como microorganismos, toxinas y células cancerígenas.

    Estas sustancias dañinas tienen proteínas llamadas antígenos en su superficie. Tan pronto como estos antígenos ingresan al cuerpo, el sistema inmunitario los reconoce como extraños y los ataca.

    De la misma manera, un órgano que no es compatible puede desencadenar una reacción a una transfusión de sangre o un rechazo al trasplante. Para ayudar a prevenir esta reacción, los médicos "tipifican" tanto al donante del órgano como a la persona que lo está recibiendo. Cuanto más similares sean los antígenos entre el donante y el receptor, menor será la probabilidad de que el órgano sea rechazado.

    Aunque la tipificación del tejido asegura que el órgano o tejido sea lo más similar posible a los tejidos del receptor, la compatibilidad generalmente no es perfecta. Ninguna persona tiene antígenos de tejido idénticos a otra, exceptuando los gemelos idénticos.

    Los médicos emplean una variedad de fármacos para inhibir el sistema inmunitario e impedir que ataque al órgano recientemente trasplantado cuando la compatibilidad de dicho órgano no es cercana. Si estos fármacos no se utilizan, el cuerpo casi siempre lanzará una respuesta inmunitaria y destruirá el tejido extraño.

    Sin embargo, se presentan algunas excepciones. Los trasplantes de córnea rara vez sufren un rechazo debido a que carecen del suministro de sangre. Las células inmunológicas y los anticuerpos no pueden llegar a la córnea para causar el rechazo. Además, los trasplantes entre gemelos idénticos casi nunca causan rechazo.

    Hay tres tipos de rechazo:

    El rechazo hiperagudo ocurre unos pocos minutos después del trasplante, si los antígenos son completamente incompatibles. El tejido se debe retirar enseguida para que el receptor no muera. Este tipo de rechazo se observa cuando a un receptor se le da el tipo de sangre equivocado.
    El rechazo agudo puede ocurrir en cualquier momento desde la primera semana después del trasplante hasta 3 meses después. Toda persona tiene algún grado de rechazo agudo.
    El rechazo crónico tiene lugar durante muchos años. La respuesta inmunitaria constante del cuerpo contra el nuevo órgano lentamente daña los tejidos u órganos trasplantados.
    Síntomas
    La función del órgano puede comenzar a disminuir.
    Molestia generalizada, indisposición o sensación de enfermedad.
    Dolor o inflamación donde está ubicado el órgano (rara vez)
    Fiebre (rara vez)
    Síntomas seudogripales, incluyendo escalofríos, dolores musculares, náuseas, tos y dificultad respiratoria.
    Los síntomas dependen del órgano o tejido trasplantado. Por ejemplo, los pacientes que rechazan un riñón pueden tener menos orina, y los pacientes que rechazan un corazón pueden presentar síntomas de insuficiencia cardiaca.

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  45. Matrícula: 2012-0273

    Injertos y Rechazo

    Se realizan diferentes tipos de injertos pero para tomar uno de ejemplo hablaremos del injerto de piel. El injerto de piel se puede realizar como un autoinjerto, que es cuando se toma un parche cutáneo que se extrae quirúrgicamente de un área del cuerpo y se trasplanta o se pega a otra área. También se puede realizar el isoinjerto. Este es un injerto extraído de un gemelo homocigótico o, en el laboratorio, de un animal de la misma raza pura, es decir, de un individuo que tiene la misma fórmula genética. Otra forma de realizar un injerto es tomando el tejido de otra persona compatible pero no con tu misma fórmula genética. A esto se le llama aloinjerto. Por último tenemos a los xenoinjertos que se realizan tomando tejido procedente de otra especie, utilizado como injerto temporal en algunos casos, como en el tratamiento de pacientes con graves quemaduras cuando no se dispone de tejido suficiente del propio paciente o del banco de tejidos.
    El rechazo a estos tejidos se le llama enfermedad de injerto contra huésped (EICH). Es una complicación que puede ocurrir después de un trasplante de médula ósea o de células madre, en el cual el material recientemente trasplantado ataca el cuerpo del receptor del trasplante. De acuerdo al criterio de Billingham, tienen que presentarse consecuentemente tres circunstancias para que se produzca la manifestación de la EICH.
    • La administración de un injerto inmunocompetente, con células inmunes viables y funcionales.
    • Que el receptor sea inmunológicamente incompatible con el tejido trasplantado.
    • Qué el receptor se encuentre inmunocomprometido por lo que no es capaz de destruir o inactivar las células trasplantadas.
    Luego de un trasplante de médula, los linfocitos T presentes en el injerto pueden atacar los tejidos del receptor al reconocerlos como extraños. Estos linfocitos T producen un exceso de citocinas entre las que se incluyen el TNF-α y el IFN-γ. Los desencadenantes de esta reacción pueden ser un gran número de antígenos presentes en las células del receptor, entre los que se incluyen por ejemplo los antígenos leucocitarios humanos (HLAs). Sin embargo la enfermedad de injerto contra huésped puede presentarse incluso en aquellos casos en los que donante y receptor son, desde el punto de vista de los HLAs, idénticos; ya sean hermanos o no tengan ninguna relación de parentesco. A menudo esta reacción es consecuencia de otros antígenos menores, (llamados por eso mismo Antígenos menores de histocompatibilidad, que al ser presentados ante las células trasplantadas por el complejo mayor de histocompatibilidad de las células del receptor, provocan la activación de las células T recién llegadas y desencadenan una respuesta inmune.
    Aunque la enfermedad de injerto contra huésped es un aspecto negativo de las células T trasplantadas, estas poseen también varios aspectos muy positivos entre los que se cuentan la capacidad para prevenir que los restos del sistema inmune del receptor rechacen la médula donada. Adicionalmente, como el trasplante de médula ósea se utiliza frecuentemente para tratar algunos tipos de leucemias, las células T trasplantadas han demostrado poseer una valioso efecto injerto contra tumor. Una gran parte de las actuales investigaciones en cuanto a trasplantes alogénicos de médula ósea se encuentran orientadas a tratar de separar los efectos indeseables de la fisiología de los linfocitos T, de aquellos que son considerados sumamente valiosos tales como el efecto injerto contra tumor.

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  46. Matrícula: 2012-0273

    Vías para la tolerancia inmunologica

    Existe la regulación por el antígeno según la naturaleza del antígeno. Las bacterias extracelulares, los productos bacterianos, y en general los antígenos solubles suelen inducir principalmente una respuesta humoral. Ahora bien, los antígenos polisacarídicos y lipídicos, al no poder ser ligados al MHC, no son presentados a los linfocitos TH restringidos por el MHC propio por lo que no hay respuesta celular, sino que generan producción de IgM, sin memoria inmunológica ni maduración de la afinidad (respuesta humoral timo-independiente).
    Cuando el antígeno es eliminado, las células T y B vuelven a reposo, por lo que el sistema inmune va disminuyendo la intensidad de su respuesta.
    También se puede regular según la dosis. Las dosis óptimas inmunogénicas dependen de cada antígeno, pero en general dosis muy altas inhiben la respuesta inmune (sobre todo porque inducen un estado específico de no respuesta en las células T y a veces en las células B). Las dosis muy altas de antígenos polisacarídicos pueden provocar tolerancia en las células B. En algunos casos, la concentración alta de antígeno origina delección clonal de células específicas para dicho antígeno (p. ej., en ausencia de ciertos factores de crecimiento las células T activadas pueden entrar en apoptosis).
    Otra forma es según la vía de administración. Por ejemplo, si en la alimentación de los ratones incluimos la proteína básica de la mielina (MBP), y posteriormente les inoculamos dicha proteína, no hay respuesta. Los animales alimentados con la MBP quedan protegidos frente a una enfermedad autoinmune llamada encefalitis alérgica experimental.
    Este tipo de hallazgos pueden tener una aplicación terapéutica: la administración oral de un epitopo de T de un alergeno del ácaro del polvo induce tolerancia al antígeno completo (una especie de vacuna contra alergias).
    La administración subcutánea o intradérmica suele ser inmunogénica. Pero grandes cantidades de antígeno por vía oral, venosa o como aerosol pueden provocar tolerancia inmunológica o una desviación de respuesta (en función de las subpoblaciones de TH que se activan o inhiben).
    La presencia de un antígeno determinado en una mezcla de antígenos puede provocar una gran disminución de la respuesta inmune a esos otros antígenos. Esto puede ocurrir incluso entre epitopos de una misma molécula antigénica. La posible explicación estriba en la competencia entre distintos péptidos procesados (de distintas moléculas o de la misma) por unirse al surco de las moléculas MHC, de modo que el péptido más inmunodominante se une a casi todas las MHC disponibles, evitando la unión de otros péptidos; ello evita la activación de células T que reconocen esos otros péptidos.

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  47. Matrícula: 2012-0273

    Vías para la tolerancia inmunologica

    La regulación por anticuerpos como la Supresión por IgG se trata de una retrorregulación negativa basada en supresión mediada por los anticuerpos de clase IgG. El efecto puede explicarse por:
    El hecho de que al aumentar la concentración de anticuerpos (conforme avanza la respuesta inmune) se elimina más antígeno.
    Parece que al haber mayor concentración de anticuerpos libres, compiten con los receptores (mIg) de los linfocitos B para unirse al antígeno; esto origina que cada vez haya menos células B que se activan y expanden (y las que lo hacen son de mayor afinidad, algo análogo a la maduración de afinidad).
    La IgG se uniría por su porción Fc al receptor Fcg RII de la superficie de las células B vírgenes, y por uno de sus brazos Fab al antígeno, que a su vez estaría engarzado a una mIg de esa célula B. Este entrecruzamiento del antígeno provocaría una inhibición del linfocitoB virgen, pero no el de memoria.
    Esta retrorregulación por IgG es la razón por la que a los niños no se les vacuna contra sarampión o paperas hasta que cumplen un año; el recién nacido lleva, al menos hasta el 6º mes de vida, IgG maternas. Si le administrásemos la vacuna en esta época, las IgG maternas provocarían una respuesta inadecuada, ya que inactivarían a los clones de células B específicos frente a estos agentes.
    Aplicación clínica: la administración de anticuerpos anti-RhD a madres Rh negativas impide la sensibilización primaria debida a células Rh positivas derivadas del feto. Estos anticuerpos (suministrados en la anemia hemolítica del neonato normalmente tras el parto del primer hijo) ejercen un efecto preventivo contra la aloinmunización materna, al suprimir la acción de los clones de linfocitos B que podrían actuar en un ulterior embarazo frente a otro hijo Rh engativo.
    El llamado "pecado antigénico original" es la tendencia a producir, durante la respuesta secundaria (y ulteriores) anticuerpos de la especificidad que fue predominante en la respuesta primaria, a pesar de que en la entrada secundaria y ulteriores del antígeno las variantes (según los epitopos) sean diferentes a la original. La explicación es que los anticuerpos con la primera especificida (producidos durante la respuesta primaria) impiden en la respuesta secundaria la activación de linfocitos B vírgenes de nuevas especificidades.
    La regulacion por inmunocomplejos como los complejos Ag-Ac que surgen durante una respuesta inmune pueden mejorar o suprimir, según los casos, la respuesta inmune.
    El antígeno que forma parte del inmunocomplejo puede quedar entrecruzado por un brazo Fab de la mIg del linfocito B y por un brazo Fab de un Ac distinto (que reconoce otro epitopo) que forma parte del inmunocomplejo, y que está unido a la célula B por el engarce de su porción Fc a un receptor para Fc. Esto puede producir una seña inhibitoria en la ruta de los segundos mensajeros, de modo que el linfocito B entra en un estado de no respuesta.
    Parece que en ciertos tumores malignos se desarrollan inmunocomplejos circulantes que suprimen la respuesta inmune de los pacientes.
    El papel de las células presentadoras en la regulacon es generar las dos señales (incluida la coestimulatoria) para activar al linfocito al que presenta el péptido procesado. Precisamente el papel de los coadyuvantes suele ser el de inducir en las APC grandes niveles de MHC y moléculas coestimulatorias (como B7), con lo que facilitan y potencian la respuesta inmune.
    Pero si la célula presentadora no es profesional, y carece del tipo de molécula que genera la señal coestimulatoria (B7 e ICAM-1), se induce tolerancia.

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  48. jessica maciel astacio hernandez
    88235
    En medicina, trasplante o inserto es un tratamiento médico complejo que consiste en trasladar órganos, tejidos o células de una persona a otra. El órgano trasplantado reemplaza y asume la función del órgano dañado del receptor, salvándole la vida o mejorando la calidad de vida. Una variedad de órganos macizos y tejidos pueden ser trasplantados, incluyendo riñones, pulmones,corazones, y precursores hematopoyéticos. Hay algunos riesgos asociados con este procedimiento que dependen del tipo del trasplante, que frecuentemente incluyen infección y rechazo del injerto.
    El primer trasplante con éxito de nuestra época registrado fue de córnea en 1905, llevado a cabo por Eduard Zirm. El primero de riñón fue en el Peter Buke Brigham Hospital en 1951 y el primero de corazón se realizó el 3 de diciembre de 1967 (45 años).
    Tipos de injertos[
    En función de la relación existente entre donante y receptor, se distinguen los siguientes tipos de trasplantes:
    Autotrasplante, autoinjerto o trasplante autólogo
    El donante y el receptor son el mismo individuo. Entonces no existe ningún problema con la incompatibilidad, porque el injerto y el receptor son genéricamente idénticos. Ejemplos de este tipo incluyen trasplantes de piel (de un lugar corporal a otro) y trasplantes de médula ósea autólogos.
    Isotrasplante o trasplante singénico
    El donante y el receptor son individuos distintos pero genéticamente idénticos, como gemelos univitelinos. Casi no hay riesgo de rechazo.1
    Alotrasplante u homotrasplante[
    distintos y de la misma especie. Este es el tipo de trasplante más común de células, tejidos y órganos entre humanos. Para evitar el rechazo generalmente se necesita tener en cuenta la inmunocompatibilidad entre donante y receptor. En la mayoría de casos es necesario seguir tomando fármacos inmunosupresivos por la vida del injerto.2
    Xenotrasplante, heterotrasplante, o trasplante xenogénico[
    El donante y el receptor son individuos de diferentes especies. Por ejemplo, los reemplazos valvulares pueden usar válvulas bovinas o porcinas.
    jessica maciel astacio hernandez
    88235

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  49. jessica maciel astacio hernandez
    88235
    Rechazo al trasplante
    Es un proceso en el cual el sistema inmunitario del receptor de un trasplante ataca al órgano o tejido trasplantado. Ver también enfermedad de injerto contra huésped.

    Causas
    El sistema inmunitario generalmente lo protege a uno de sustancias que pueden ser nocivas tales como microorganismos, toxinas y células cancerígenas.

    Estas sustancias dañinas tienen proteínas llamadas antígenos en su superficie. Tan pronto como estos antígenos ingresan al cuerpo, el sistema inmunitario los reconoce como extraños y los ataca.

    De la misma manera, un órgano que no es compatible puede desencadenar una reacción a una transfusión de sangre o un rechazo al trasplante. Para ayudar a prevenir esta reacción, los médicos "tipifican" tanto al donante del órgano como a la persona que lo está recibiendo. Cuanto más similares sean los antígenos entre el donante y el receptor, menor será la probabilidad de que el órgano sea rechazado.

    Aunque la tipificación del tejido asegura que el órgano o tejido sea lo más similar posible a los tejidos del receptor, la compatibilidad generalmente no es perfecta. Ninguna persona tiene antígenos de tejido idénticos a otra, exceptuando los gemelos idénticos.

    Los médicos emplean una variedad de fármacos para inhibir el sistema inmunitario e impedir que ataque al órgano recientemente trasplantado cuando la compatibilidad de dicho órgano no es cercana. Si estos fármacos no se utilizan, el cuerpo casi siempre lanzará una respuesta inmunitaria y destruirá el tejido extraño.

    Sin embargo, se presentan algunas excepciones. Los trasplantes de córnea rara vez sufren un rechazo debido a que carecen del suministro de sangre. Las células inmunológicas y los anticuerpos no pueden llegar a la córnea para causar el rechazo. Además, los trasplantes entre gemelos idénticos casi nunca causan rechazo.

    Hay tres tipos de rechazo:

    El rechazo hiperagudo ocurre unos pocos minutos después del trasplante, si los antígenos son completamente incompatibles. El tejido se debe retirar enseguida para que el receptor no muera. Este tipo de rechazo se observa cuando a un receptor se le da el tipo de sangre equivocado.
    El rechazo agudo puede ocurrir en cualquier momento desde la primera semana después del trasplante hasta 3 meses después. Toda persona tiene algún grado de rechazo agudo.
    El rechazo crónico tiene lugar durante muchos años. La respuesta inmunitaria constante del cuerpo contra el nuevo órgano lentamente daña los tejidos u órganos trasplantados.
    jessica maciel astacio hernandez
    88235

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  50. Una vez realizado un trasplante es necesario resolver los problemas inmunológicos que obstaculizan la aceptación del injerto a corto, medio y largo plazo. Como es sabido entorno a los 10-15 años muchos trasplantes son rechazados o el individuo muere por infecciones o diversos tipos de cáncer.

    El desarrollo de una respuesta eficaz por parte de los linfocitos T requiere que su TCR reconozca al complejo HLA+péptido sobre la APC. Pero la señal mediada por el TCR por sí sola no es suficiente para desencadenar una respuesta adecuada, es preciso que el linfocito reciba otras señales generadas por las moléculas accesorias, tales como el CD28. Sólo la simultaneidad de ambas señales, TCR y moléculas accesorias activa en los linfocitos T los genes que codifican los factores de crecimiento adecuados, cuyo principal representante es la IL-2.

    -Molécula CD28 y sus ligandos. La señal CD28 es necesaria para la activación de los linfocitos T y su ausencia determina que éste se vuelva anérgico. Los ligandos con capacidad de activar la vía CD28 son CD80 y CD86, el CD80 está constitutivamente expresado en las células dendríticas.

    -Molécula CD40 y CD40L. La expresión de CD80 y CD86 es variable y puede incrementarse gracias a la señal proporcionada por la interacción de CD40 y CD40L. Datos más recientes apuntan que la señal CD40-CD40L es fundamental en la generación de células citotóxicas (CTL).

    -Moléculas CD4 y CD8. También son necesarias otras señales como las procedentes de las moléculas CD4 y CD8. Estas moléculas son correceptores que interaccionan con zonas no polimórficas de HLA-II y HLA-I, respectivamente. Esta interacción estabiliza la unión intercelular.

    jessica maciel astacio hernandez
    88235
    -Moléculas LFA-1. Además de las moléculas arriba indicadas, otras moléculas, tales como el LFA-1, también conocido como CD11a pueden intervenir por formar parte de las moléculas que definen la sinapsis entre las células presentadoras de antígeno y los linfocitos CD4+ y CD8+.
    jessica maciel astacio hernandez
    88235

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  51. 87945 Roy Rodriguez Panesso
    Injertos:
    Es el traslado de una porción de tejido vivo o no, desde su sitio de origen (zona dadora) a otra parte del cuerpo (zona receptora) con el fin de efectuar una reparación.

    Bajo esta definición se incluyen toda clase de injertos, pero se hará referencia sólo a los injertos tegumentarios, específicamente, a los injertos libres o inmediatos, con desconexión vascular brusca en donde la plastía a distancia se realiza por medio de un acto quirúrgico.

    En los injertos libres se transplanta sólo piel, pudiendo ser injerto de piel parcial o de piel total. Tratamiento médico complejo que consiste en trasladar órganos, tejidos o células de una persona a otra. El órgano trasplantado reemplaza y asume la función del órgano dañado del receptor, salvándole la vida o mejorando la calidad de vida. Una variedad de órganos macizos y tejidos pueden ser trasplantados, incluyendo riñones, pulmones, corazones, y precursores hematopoyéticos. Hay algunos riesgos asociados con este procedimiento que dependen del tipo del trasplante, que frecuentemente incluyen infección y rechazo del injerto. El primer trasplante con éxito de nuestra época registrado fue de córnea en 1905.
    Tipos de injertos:
    Autoinjertos: es un injerto en el que el donante es también receptor
    Transitorios:Aloinjertos: es un injerto entre animales o seres humanos en el que el receptor tiene la misma composición genética del donante.
    Homoinjertos: es un injerto entre individuos no genéticamente relacionados de la misma especie.
    Heteroinjertos o xenoinjertos: es un injerto entre diferentes especies (cerdo).

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  52. 87945 Roy Rodriguez Panesso
    Injertos Continuacion:

    PREPARACIÓN DE LA ZONA A INJERTAR

    Se realiza a través de la eliminación quirúrgica de la escara, llamada escarectomía precoz, la cual puede ser tangencial o supra aponeurótica (facial).
    Si entre los 8 ó 10 días, la escara no se ha desprendido como preparación del lecho cruento para el injerto, se recomienda la resección quirúrgica. Lo ideal es que la injertación se realice inmediatamente después de la escarectomía, pero muchas veces debido al sangrado o a la evolución tórpida del niño, se injerta en un segundo acto quirúrgico. Esto se presenta generalmente en niños hospitalizados y graves.Se recomienda elegir la zona más cercana a la lesión, especialmente extremidades, para dejar ambas lesiones en una sola localización y así facilitar la terapia de rahabilitación (compresión). Previo a la intervención se debe realizar aseo con povidona yodada espumante y agua. Luego cubrir con venda moltoprén para mantener aislada la zona dadora.

    87945

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  53. 87945 Roy Rodriguez Panesso

    Rechazo: El rechazo es cuando el sistema inmune del beneficiario del órgano reconoce el órgano donado como extraño y trata de eliminarlo. Con frecuencia ocurre cuando su sistema inmune detecta cosas como bacterias o un virus. En todo trasplante surge cierto tipo de rechazo, pero el grado de importancia clínica del mismo depende de cada persona. Aproximadamente un 10-15% de las personas que reciben un trasplante de riñón acaban sufriendo rechazo del nuevo órgano pese a tomar inmunosupresores, que debilitan la respuesta del sistema inmunitario de rechazo de un órgano extraño. Cuando se producen los primeros síntomas que indican el posible rechazo el único método disponible hasta ahora para comprobar si se ha producido rechazo es la biopsia. Un método que pese a haber mejorado mucho durante los últimos años, todavía es costoso, invasivo y complejo.

    Investigadores de diversos hospitales y centros de investigación estadounidenses han desarrollado un test experimental que predice el rechazo del trasplante de riñón por medio de un simple análisis de orina. El proyecto de investigación ha sido publicado esta semana en The New England Journal of Medicine. Los científicos emplean biomarcadores presentes en la orina para detectar el posible rechazo antes incluso de que lo detecte una posible biopsia: cuando se produce el rechazo, gran cantidad de proteínas se eliminan por la orina. El test detecta estas proteínas para determinar si se ha producido el rechazo. Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron 4.300 muestras de orina de cerca de 480 transplantados durante los 12 meses posteriores al implante y los compararon con muestras de orina anteriores a la operación. Los investigadores vieron que, en los casos en que se produjo rechazo, había tres moléculas (CD3ε mRNA, IP-10 mRNA y 18S rRNA) que estaban claramente relacionadas con el rechazo.
    Mecanismos de rechazo - conceptos generales

    Desde las primeras experiencias de trasplante se puso de manifiesto la imposibilidad de mantener durante largo tiempo un injerto funcionante. Este fracaso pronto se atribuyó a mecanismos agresivos del receptor contra el donante.

    Esquemáticamente, se reconocen tres fases en el proceso de rechazo:

    Fase de estimulación del Sistema Inmune del receptor por parte de los antígenos del órgano trasplantado.
    Fase de reacción del Sistema Inmune, con producción de mediadores que activan las distintas células implicadas en el rechazo.
    Fase efectora de lesión del injerto: hay células que infiltran el órgano rechazado y hay liberación de anticuerpos que dañan el injerto
    87945

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  54. 87945 Roy Rodriguez Panesso

    Tolerancia: Incapacidad del sistema inmune para reaccionar frente a un
    antígeno específico (cuando un antígeno induce tolerancia se le denomina
    tolerógeno). La tolerancia puede desarrollarse para todos los epitopos de un
    antígeno o sólo para algunos de ellos.

    AUTOTOLERANCIA: Tolerancia frente a los antígenos del propio organismo
    (capacidad del organismo para reconocer autoantígenos y no reaccionar frente a
    ellos). Si falla la autotolerancia se establece la autoinmunidad.
    CARACTERÍSTICAS DE LA TOLERANCIA:
    • Es específica de Ag
    • Puede inducirse: en linfocitos B, linfocitos T o ambos.
    • En los órganos generadores de linfocitos y en los órganos linfoides
    periféricos.
    • Depende del estado de maduración de los linfocitos (en muchos casos se
    desarrolla durante la etapa fetal)
    • Se pierde tras la eliminación del Ag.
    • Tiene especificidad y memoria

    MECANISMOS DE AUTOTOLERANCIA:

    • TOLERANCIA CENTRAL:
    Evita la maduración de los linfocitos presentes en los órganos linfoides
    generadores (timo y médula ósea), capaces de reconocer los autoantígenos. El
    proceso se realiza mediante un mecanismo de DELECCION CLONAL y
    eliminación por apoptosis (muerte celular).

    TOLERANCIA PERIFÉRICA:
    Provoca la inactivación o la muerte celular de los linfocitos B y T
    “autorreactivos“ en los órganos linfoides periféricos (bazo y nódulos linfáticos).
    El proceso se lleva a cabo por un mecanismo de ANERGIA CLONAL y
    eliminación por apoptosis También se produce la supresión de la activación de
    los linfocitos T efectores por células reguladoras (células T supresoras) a dosis
    muy bajas de Ag.

    MECANISMOS DE TOLERANCIA
    1- DELECCIÓN CLONAL:
    Eliminación física mediante apoptosis de linfocitos inmaduros auto-reactivos en los
    órganos linfoides centrales. Como resultado, el repertorio de LT y LB maduros que
    abandonan los órganos centrales para ir a los tejidos periféricos son los que no
    responden a auto-antígenos presentes en timo y médula ósea.

    87945

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  55. 87945 Roy Rodriguez Panesso
    Vias de la tolerancia
    1- DELECCIÓN CLONAL:
    Eliminación física mediante apoptosis de linfocitos inmaduros auto-reactivos en los
    órganos linfoides centrales. Como resultado, el repertorio de LT y LB maduros que
    abandonan los órganos centrales para ir a los tejidos periféricos son los que no
    responden a auto-antígenos presentes en timo y médula ósea.
    Linfocitos T: se produce en el timo en dos fases:
    1º Fase de Selección positiva: eliminación de timocitos CD4+CD8+ que no
    reconocen CMH propio. El resto de timocitos pasan a la siguiente fase.
    2 º Fase de Selección negativa: eliminación por apoptosis de los timocitos
    con gran avidez por un auto-antígeno unido a CMH.
    Linfocitos B: se produce en la médula ósea
    La delección clonal en los LB inmaduros que tienen IgM de membrana pero
    no IgD.

    2- EDICIÓN DEL RECEPTOR:
    LB en médula ósea:
    Si LB inmaduro reconoce un auto-antígeno puede volver a expresar RAG1 y
    RAG2 y reordenar cadenas ligeras y pesadas, dando lugar a un nuevo
    BCR. Si este BCR no reconoce auto-Ag, el LB sale a la circulación
    sanguínea.
    Si el LB que reconoce auto-Ag no puede expresar RAG1 y RAG2 se elimina
    por apoptosis.
    LT en el timo:
    En los timocitos con gran avidez por un auto-antígeno unido a CMH, el TCR
    puede ser modificado por la edición del receptor (similar a los LB).

    3- ANERGIA CLONAL
    Inactivación funcional de linfocitos, dando lugar a la falta de respuesta tras el
    contacto con el antígeno. Se produce por la ausencia de la segunda señal de activación del linfocito: faltan
    las moléculas co-estimuladoras para el LB.
    4- INDIFERENCIA O IGNORANCIA CLONAL
    Los linfocitos autorreactivos coexisten con el autoantígeno, pero permanecen
    inactivos por:
    - baja afinidad por el autoantígeno
    - baja concentración de autoantígenos (“secuestrados”)

    5- SUPRESIÓN DE LINFOCITOS O DE SU FUNCIONALIDAD
    Generalmente a nivel periférico.
    Inhibición del linfocito T autorreactivo en el lugar de encuentro con el autoantígeno
    específico por acción de los linfocitos T reguladores (supresores).

    87945

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  56. vivian constanzo 88616
    ♥♥Diapositiva 1 injerto!!♥♥
    …El injerto…. Es un parche cutáneo que se extrae quirúrgicamente de un área del cuerpo y se trasplanta o se pega a otra área.
    Es el traslado de una porción de tejido vivo o no, desde su sitio de origen (zona dadora) a otra parte del cuerpo (zona receptora) con el fin de efectuar una reparación.
    Bajo esta definición se incluyen toda clase de injertos, pero se hará referencia sólo a los injertos tegumentarios, específicamente, a los injertos libres o inmediatos, con desconexión vascular brusca en donde la plastía a distancia se realiza por medio de un acto quirúrgico.
    En los injertos libres se transplanta sólo piel, pudiendo ser injerto de piel parcial o de piel total.
    …..TIPOS DE INJERTO…….
    a) Definitivos:
    • Autoinjertos: es un injerto en el que el donante es también receptor.
    • Piel parcial: se consideran injertos insulares tipo Reverdin o superficial que constan de epidremis y de las capas más superficiales de la dermis papilar (injertos dermoepidérmicos). Son denominados laminares, ya que su obtención se realiza a través de una navaja o dermátomo, en forma de lámina.

    Al practicar un injerto libre o inmediato, se aisla completamente del organismo una porción de tejido tegumentario durante el tiempo operatorio (30 a 60 minutos). La nutrición del injerto queda interrumpida bruscamente, así como las conexiones de toda índole: nerviosa, vasomotora, que regula la fisiología hística del transplante.

    La readaptación y también nutrición del injerto ha de realizarse a expensas del nuevo lecho receptor. La serie de modificaciones estructurales que sufre el injerto antes de su completa readaptación al medio que lo rodea, está superditado primordialmente a su revascularización y a su inervación más o menos tardías.
    • Piel total: contiene todas las capas de la epidermis y dermis, pero no las del tejido graso, que debe ser retirado para que no comprometa la vitalidad del injerto. La selección del área dadora para el injerto de piel total depende de las características de la zona receptora. Cuanto más cercana esté de ésta, el resultado será más estético y funcional.
    b) Transitorios:
    • Aloinjertos: es un injerto entre animales o seres humanos en el que el receptor tiene la misma composición genética del donante (gemelos idénticos).
    • Homoinjertos: es un injerto entre individuos no genéticamente relacionados de la misma especie.
    • Heteroinjertos o xenoinjertos: es un injerto entre diferentes especies (cerdo)
    Un aloinjerto es un hueso o tejido blando que se trasplanta de una persona a otra. Huesos, tendones, cartílagos y piel trasplantados se usan mucho en ortopedia y neurocirugía, así como también en cirugía plástica, general y dental.

    Cualquier individuo libre de una enfermedad o padecimiento específico posee el potencial de convertirse en donante de injertos. Antes de que se lleve a cabo la donación, cada donante es sometido a estudios minuciosos. Dichos estudios incluyen historiales médicos y sociales exhaustivos, abarcando comportamientos de alto riesgo que automáticamente elimina cualquier posibilidad de donación. Individuos con historiales que incluyen enfermedades tales como SIDA o hepatitis, así como exposición a sustancias tóxicas, son descalificados inmediatamente.
    Los trasplantes de aloinjertos son muy eficaces. Más de un millón de trasplantes de aloinjertos se llevan a cabo cada año. Existen casos en que los aloinjertos no se comportan como se esperaba. La edad, estilo de vida y condición del paciente son los factores más decisivos en el éxito de un trasplante de aloinjertos. Este tópico debería discutirlo con un medico.
    vivian constanzo 88616

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  57. vivian constanzo 88616
    ♥♥Diapositiva 1 injerto!!♥♥
    …El injerto…. Es un parche cutáneo que se extrae quirúrgicamente de un área del cuerpo y se trasplanta o se pega a otra área.
    Es el traslado de una porción de tejido vivo o no, desde su sitio de origen (zona dadora) a otra parte del cuerpo (zona receptora) con el fin de efectuar una reparación.
    Bajo esta definición se incluyen toda clase de injertos, pero se hará referencia sólo a los injertos tegumentarios, específicamente, a los injertos libres o inmediatos, con desconexión vascular brusca en donde la plastía a distancia se realiza por medio de un acto quirúrgico.
    En los injertos libres se transplanta sólo piel, pudiendo ser injerto de piel parcial o de piel total.
    …..TIPOS DE INJERTO…….
    a) Definitivos:
    • Autoinjertos: es un injerto en el que el donante es también receptor.
    • Piel parcial: se consideran injertos insulares tipo Reverdin o superficial que constan de epidremis y de las capas más superficiales de la dermis papilar (injertos dermoepidérmicos). Son denominados laminares, ya que su obtención se realiza a través de una navaja o dermátomo, en forma de lámina.

    Al practicar un injerto libre o inmediato, se aisla completamente del organismo una porción de tejido tegumentario durante el tiempo operatorio (30 a 60 minutos). La nutrición del injerto queda interrumpida bruscamente, así como las conexiones de toda índole: nerviosa, vasomotora, que regula la fisiología hística del transplante.

    La readaptación y también nutrición del injerto ha de realizarse a expensas del nuevo lecho receptor. La serie de modificaciones estructurales que sufre el injerto antes de su completa readaptación al medio que lo rodea, está superditado primordialmente a su revascularización y a su inervación más o menos tardías.
    • Piel total: contiene todas las capas de la epidermis y dermis, pero no las del tejido graso, que debe ser retirado para que no comprometa la vitalidad del injerto. La selección del área dadora para el injerto de piel total depende de las características de la zona receptora. Cuanto más cercana esté de ésta, el resultado será más estético y funcional.
    b) Transitorios:
    • Aloinjertos: es un injerto entre animales o seres humanos en el que el receptor tiene la misma composición genética del donante (gemelos idénticos).
    • Homoinjertos: es un injerto entre individuos no genéticamente relacionados de la misma especie.
    • Heteroinjertos o xenoinjertos: es un injerto entre diferentes especies (cerdo)
    Un aloinjerto es un hueso o tejido blando que se trasplanta de una persona a otra. Huesos, tendones, cartílagos y piel trasplantados se usan mucho en ortopedia y neurocirugía, así como también en cirugía plástica, general y dental.

    Cualquier individuo libre de una enfermedad o padecimiento específico posee el potencial de convertirse en donante de injertos. Antes de que se lleve a cabo la donación, cada donante es sometido a estudios minuciosos. Dichos estudios incluyen historiales médicos y sociales exhaustivos, abarcando comportamientos de alto riesgo que automáticamente elimina cualquier posibilidad de donación. Individuos con historiales que incluyen enfermedades tales como SIDA o hepatitis, así como exposición a sustancias tóxicas, son descalificados inmediatamente.
    Los trasplantes de aloinjertos son muy eficaces. Más de un millón de trasplantes de aloinjertos se llevan a cabo cada año. Existen casos en que los aloinjertos no se comportan como se esperaba. La edad, estilo de vida y condición del paciente son los factores más decisivos en el éxito de un trasplante de aloinjertos. Este tópico debería discutirlo con un medico.
    vivian constanzo 88616

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